El hijo de Emperor Richard no largó del todo bien y se desequilibró al saltar un charco, pero igual ganó por 7 cuerpos el Carlos Pezoa

De regreso a la recta, El Porfeado no dejó dudas que su fuerte, al menos en esta etapa de su campaña, está en la velocidad plena. Después de una experiencia que lo había visto llegar segundo a 15 cuerpos de Río Maggio (Winning Prize) en los 1200 metros del Clásico Santiago Luro (G2), con visibles problemas para doblar en el codo, el zaino el Stud La Bianca, de Concepción del Uruguay, ofreció una muy interesante muestra de poder en el kilómetro del Clásico Carlos Pezoa, la prueba más importante de la desapacible tarde de domingo en el Hipódromo Argentino de Palermo.

En el tiro y pista donde había sido claro ganador del Clásico Guillermo Kemmis (G3), sobre el propio Río Maggio, el hijo de Emperor Richard superó un par de “tropiezos” para rematar con llamativa facilidad y cruzar el disco con 7 cuerpos de ventaja sobre Jugadoraza (Winning Prize), la única potranca del lote, en la excelente marca de 54s56/100.

Con William Pereyra en sus riendas, el grandote de 533 kilos no tuvo la mejor largada, y debió mover para entrar en ritmo; luego, una vez que lo consiguió vino siempre cerca, para, en el momento en que empezaba a sacar ventajas, asustarse con un charco en los 150 metros, dar un salto y desequilibrar a su jockey que, por suerte, logró mantenerse firme en la silla.

El resto fue muy sencillo, separándose del lote con Jugadoraza respondiendo a su buen estreno terminando segunda, 1 1/2 cuerpo por delante de En Un Rincón (Manipulator), el mismo que había escoltado a Lagoa Pass (Distinctiv Passion) en el Clásico Islas Malvinas (L), hace 2 semanas en San Isidro.

Y ya que se habla del coloso del norte, allí se correrá esta temporada el Clásico Estrellas Junior Sprint (G3), el gran objetivo para El Porfeado en este primer semestre, en un dato para nada menor pues, a futuro, habrá que ver si sus allegados deciden que tenga su próxima presentación otra vez en Palermo, o ya viajar al norte para hacerse a la superficie.

Cría de Nahuel D. Dodera, preparado por Mauro Linares y con Danza Griega (Sebi Halo) como madre, El Porfeado es un ligero que ilusiona grande, con un potencial por desarrollar enorme.