El inesperado retiro del hijo de Badge of Silver dejaba el terreno listo para otro triunfo de Esidio, pero ganó su compañero…

LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- Cuando se esperaba que Esidio (USA-Will Take Charge) sacara provecho del retiro inesperado de Barbón (Badge Of Silver) este domingo en el Clásico Mariano Ignacio Prado (G3-2000 m), en Monterrico, al final el caballo no pudo aprovechar la ventaja y fue, en cambio, su compañero El Puma Carranza (USA-Drosselmeyer) el que terminó inclinando la balanza a su favor para ganar de un viaje la prueba central de la semana.

Era El Puma Carranza el llamado a marcar el camino. Y ante la ausencia de Barbón tendría el desarrollo a su favor. Pero en la memoria quedaba las arrolladoras victorias de Esidio que sin un tren que le permitiera atropellar, había podido resolver sus últimas actuaciones frente al primer lote de los fondistas en Monterrico.

Pero esta vez, Esidio no fue el mismo caballo que solucionaba la ausencia de un planteamiento no hecho a su medida. Por el contrario, cuando Carlos Javier Herrera lo aceleró en los 800, el caballo avanzó y quedó ahí, como si la batería le hubiera durado poco. Caso contrario a su compañero de stud, que se creció en la delantera y terminó sacando varios cuerpos de ventaja para hacerse inalcanzable.

Así, la última gran carrera para los fondistas nos mostró las dos caras de la moneda. Por un lado, el contundente paso de un puntero que prácticamente corrió solo y, bien guiado por Miguel Vilcarima, pudo establecer más de 8 cuerpos de separación al final. Y por otro, el fracaso de un caballo que no contó con el planteamiento que hubiera necesitado, pero que tampoco estuvo en el nivel de sus anteriores actuaciones.

Néstor Obregón Rossi

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