La hija de Omayad es candidata para el G1 de hoy en el Hipódromo Chile, donde correrán Moana Aymar, Maluquita Rye y Joy Piba

SANTIAGO DE CHILE, Chile (Especial para Turf Diario).- La actividad fuerte de este lado de la Cordillera no se detiene y tendrá una nueva gran carrera para disfrutar esta tarde sobre la arena del Hipódromo Chile. Las potrancas verán acción en una nueva edición del Clásico Alberto Solari Magnasco (G1-2000 m, arena), en un choque que contará con la presencia de las argentinas Joy Piba (Fortify), Maluquita Rye (Catcher In the Rye) y Moana Aymar (Equal Stripes).

La mejor 3 años de la Palma se conocerá hoy, y habrá candidatas para todos los gustos. Por ejemplo, en los partidores estará Gold Spirit (Omayad), reservada del Haras Sumaya que, después de quedar tercera en el Clásico Mil Guineas (G1), se mostró implacable para alzarse con el trofeo del Clásico Fernando Coloma Reyes (G2), superando por 10 1/2 cuerpos a Cheetara (Daddy Long Legs).

En las Guineas la ganadora había sido Duliette (Grand Daddy), que no pareció sentirse cómoda con el aumento en la distancia del Coloma Reyes, pues terminó cuarta a más de 20 largas. Juan Pablo Baeza hace un nuevo intento y aún más largo, y si el hombre tomó la decisión es porque tiene razones suficientes para pensar que aquello pudo haber sido una mala tarde.

La Candonga (Verrazano) terminó cuarta en aquél G1 y luego tercera cuando se impuso Gold Spirit, con lo que, casi obligatoriamente, se la debe incluir en el grupo de las candidatas.

Especial interés existe en ver ahora en un plano máximo a la invica Le Da Vida (Gemologist), que se inició saliendo de perdedora sobre 1500 metros aquí y por inusuales 18 1/4 cuerpos para luego repetir por 6 3/4 en el Clásico Carlos Hirmas Atala, donde Moana Aymar y Maluquita Rye fueron sus escoltas. Ya que se habla de argentinas, Joy Piba completa el tridente como lance tras salir de perdedora.

Gran Gaeta (Grand Daddy) es otro nombre en pleno ascenso y que ahora deberá demostrar los puntos que calza ante las mejores, mientras que la mencionada Cheetara vio de lejos a la candidata en el Coloma Reyes, pero la esperanza de dar vuelta la historia la mantiene latente.