El Classic más antiguo del turf británico, pues se disputa desde 1776, llega este sábado en Doncaster; Pyledriver y Santiago (foto) son los nombres más fuertes de una carrera adorable

DONCASTER, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Hablar del St. Leger (G1-2921 metros, césped) es hablar del más antiguo de los cinco “Classics “ británicos, ese que es también el cierre de la Triple Corona aquí, que arranca con las QIPCO 2000  Guineas de Newmarket, tiene su pase intermedio en el Epsom Derby (G1) y que se correrá este sábado en Doncaster.

Fue un 24 de septiembre de 1776 cuando en Cantley Common se corrió la versión inaugural de la prueba, organizado por Anthony St. Leger y que se terminó sacando la foto con una potranca de nombre desconocido y cuya propiedad compartía con el segundo Marqués de Rockingham; con el tiempo, la heroína inicial fue bautizada como Allabaculia para los libros. Originalmente con dos millas de recorrido, se mudó a Doncaster en 1778 y desde 1800 alcanzó destaque nacional, luego de que Champion (Potoooooooo) se convirtiera en el primer potrillo en alcanzar la doble Epsom Derby – St. Leger. Sólo como referencia, para ese entonces en Argentina ni siquiera se había declarado la Independencia…

En su extenso trajinar, sólo en 1939, ante el comienzo de la Segunda Guerra Mundial no pudo disputarse, cambiando de sede en algunas pocas oportunidades. Entre sus ganadores encontramos los nombres de Ormonde (Bend Or), Diamond Jubilee (St. Simon), Your Majesty (Persimmon), Tracery (Rock Sand) y Polemarch (The Tetrarch), todos luego padrillos en Argentina en la época de oro, a los que también se suma Light Cavalry (Brigadier Gerard), que trabajó en La Biznaga, y Sixties Icon (Galileo), de cercano paso por La Pasión.

Ya en lo que será la versión 2020 de la carrera, el favoritismo se reparte entre Pyledriver (Harbour Watch) y Santiago (Authorized), con Hukum (Sea the Stars) cerquita en el concepto sobre 12 confirmados.

Pyledriver saltó a los primeros planos sorprendiendo a todos en el King Edward VII Stakes (G2) de Royal Ascot, aunque tras su fracaso en el Epsom Derby muchos pensaron que era apenas una golondrina de verano. Sin embargo, otra vez cuando pocos lo esperaban, tuvo una contundente actuación en York para llevarse el Great Voltigeur Stakes (G2).

Santiago, de Coolmore y preparado por Aidan O’Brien, será conducido por Frankie Dettori, y ciertamente que luce como un ejemplar difícil de vencer. Royal Ascot lo vio brillar en el Queen’s Vase (G2), confirmando luego su valor en el Irish Derby (G1). Semejante crecimiento lo llegó a enfrentar al notable fondista Stradivarius (Sea the Stars) en el Goodwood Cup Stakes (G1), del que terminó en un más que aceptable tercer lugar a 2 1/4 cuerpos. De nuevo entre los potrillos, va por un éxito “Classic”.

Shadwell Stable y Jim Crowley, su jockey, están teniendo una temporada inolvidable, quizás la mejor en líneas generales. A esa cosecha provechosa intentarán sumar ahora el St. Leger con Humuk, del que mucho se espera luego de los tres triunfos que le siguieron a un promisorio debut. En su primer refregón clásico, salió más que bien parado pues se llevó la copa en el Geoffrey Freer Stakes (G3) de Newbury, buscando ahora el salto a las grandes ligas.

Joseph Patrick O’Brien quiere el St. Leger con su crédito Galileo Chrome (Australia), que también aporta una pierna de lauros al hilo como antecedentes, cerrando en el Yeats Stakes (L) corrido en Navan.

Y en nada puede pasarse por alto la presencia de English King (Camelot), que regresa a manos del jinete Tom Marquand después de decepcionar primero en el Epsom Derby y luego en el Gordon Stakes (G3) de Goodwood. Potrillo de elevado concepto, habrá que mantenerle el crédito abierto.

Subjectivist (Teófilo), Dawn Patrol (Galileo), Berkshire Rocco (Sir Percy) y Mohican Heights (Australia) completan la nómina del “Classic” más antiguo de todos.

Diego H. Mitagstein