El campeón argentino tuvo un debut inexpresivo en los Estados Unidos, llegando quinto y anteúltimo en el Pacific Classic (G1) de Del Mar ganado por Maximum Security, sin tiempo de aclimatación

El talento, la clase y el corazón de Miriñaque no alcanzaron para ganarle a la lógica y el último Caballo del Año en Argentina tuvo un debut para flojo en las pistas de los Estados Unidos en el Pacific Classic (G1-2000 m, arena, US$ 500.500), llegando quinto y anteúltimo a 16 cuerpos del crack Maximum Security (New Year’s Day), que de punta a punta confirmó su posición como el mejor caballo adulto del momento en los Estados Unidos.

Con unas pocas semanas de aclimatación, el tordillo sufrió la misma desventura que hace poco les tocó vivir a Mystery Train (Not for Sale) y a Roman Rosso (Roman Ruler) en esta misma carrera, corriendo a poco de viajar. Por supuesto que era imposible no ilusionarse en la previa, al fin, los caballos sorprenden, pero estaba claro que el verdadero rival para el hijo de Hurricane Cat no estaba en las gateras, sino en sí mismo y en los cambios violentos que debía asumir.

Con Tiago Pereira en sus riendas, el crédito del Stud Parque Patricios a cargo de María C. Muñoz corrió un pedacito, dejando de ser rival allá por la mitad del codo, cuando la carrera comenzó a moverse. Hasta ahí había venido bien, con apoyo, y mientras el favorito se floreaba adelante en 23s93/100 para los 400 metros iniciales y 47s98/100 para las ocho cuadras.

Una vez que empezaron a acelerar, todo cambió. Maximum Security fue inalcanzable y Miriñaque empezó a quedarse, por suerte, cuidado al máximo por su jinete, hasta galopar en la recta para cruzar el disco sólo delante de Dark Vader (Tale of Ekati), último a tiro de cañón.

El argentino no tuvo siquiera la suerte de un desarrollo que lo ayudara, aunque era previsible que así sucediera en una competencia poco numerosa. Quizás con ritmo al frente podía moverse bien lejos y atropellar para arrimarse, pero por más intentos que hizo Pereira, el tren lento lo obligó a correr “con ellos”. Cuando los demás aceleraron, no pudo seguirlos.

Después de la experiencia que soñaron sus allegados, más allá del pálido resultado, comenzará otra historia para el campeón. Seguramente habrá descanso, revisación completa y plantear objetivos en el largo plazo parece imponerse. 

En el otro extremo, lo de Maximum Security fue soberbio. Cargándose el trámite llegó con firmeza a los 2000 metros y consiguió superar por 3 cuerpos a Sharp Samurai (First Samurai), la gran revelación de la carrera. A otros 2 3/4 cuerpos fue tercero Midcourt (Midnight Lute), que había llegado pegadito al crack el día del San Diego Handicap (G2), pero con el que ahora se mostraron las verdaderas diferencias. Al hocico, Higher Power (Medaglia D’Oro) completó la cuatrifecta.

“Sabíamos que era el caballo más veloz, que estaba listo y que podíamos correrlo con total confianza. Una vez que lo vi adelante, todo estaba bien. Estoy muy feliz por él, porque no fue su culpa todo lo que le tocó vivir. Hoy nos mostró a todos lo bueno que es”, contó Bob Baffert, entrenador del zaino, y que por sexta vez levantó el trofeo de la carrera más importante del mitín para los caballos adultos.

Por su triunfo, Maximum Security se aseguró una gatera en el Breeders’ Cup Classic (G1) de noviembre en Keeneland, ya que la prueba formaba parte del Challenge Series Win and You’re In. Ese es el gran objetivo para el crack, invicto esta temporada y cada día más potente. Miriñaque hizo lo que pudo con todo en contra. Ahora a dar vuelta la página y pensar en el futuro para poder ratificar la excelente campaña con la que dejó la Argentina. El tiempo, como siempre, acomoda todo.