Preguntas, dudas reservas; voces a favor y en contra sobre la medida adoptada por el Jockey Club y que genera diferentes apreciaciones

La decisión por parte del Jockey Club de los Estados Unidos para que los padrillos nacidos a partir de la temporada 2020 no puedan servir más de 140 yeguas por temporada provocó una avalancha de comentarios a favor y en contra, y también dudas sobre si la norma es justa y saludable.

Claiborne Farm es una de las cabañas más tradicionales en el Norte, y en nada puede asombrar que Walker Hancock, Presidente del histórico haras, se mostrara en el grupo de los satisfechos ante la novedad: “Creo que es grandioso para la sustentabilidad de nuestra industria hacia el futuro. Eso le dará a muchos más caballos la posibilidad de de convertirse en reproductores, además de que creo que nivelará la cancha para aquellos padrillos intermedios que no consiguen tener sus libros llenos.Además, aumentará la diversificación genética al pool ya existente. Es un triunfo para nuestra industria”, contó a TDN.

El prestigioso medio recurrió también a la palabra de Anthony Beck, CEO de Gainesway Farm y donde reside nada menos que Tapit (Pulpit), uno de los mejores padrillos del mundo. Al respecto, opinó: “El Jockey Club está actuando dentro de sus derechos y en su jurisdicción en la implementación de esta regla, y hará felices a algunas personas y a otras no. Los tamaños de los ‘books’ son mucho más grande de lo que eran hace 10 años. No se si yo estaré feliz o no… Hace unos días envié una madre a un caballo reconocido y fue servida a las 9 de la noche. Estaba obviamente muy ocupado.

John Sikura, Presidente de Hill’n’Dale Farms ofreció otro punto de vista al decir que “Vas a tener dos niveles de reproductores. Tendrás el grupo que actualmente existe y que debe trabajar bajo reglas que no son reglas. Y tendrás otros padrillos compitiendo contra ellos abajo las restricciones que se imponen sobre ellos. Así, aquellos que quieran seguir sirviendo grandes libros de yeguas lo podrán hacer por los próximos 15 años. Mi mayor preocupación es los dos formatos de reglas y que sean definidas sólo por año de nacimiento. Aquellos que podrán presentar más reproductoras a sus caballos tendrán una ventaja competitiva. Entiendo las preocupaciones y que algunos de ellos son válidos, pero realmente no se si esta es la mejor manera de avanzar; no entiendo cómo se podrá discutir trabajar bajo dos reglas diferentes”.

TDN recurrió también a Bill Farish, Presidente de Lane’s End, que si bien siempre se mostró a favor de los cambios reglamentarios, expuso algunas reservas: “Estoy feliz con al decisión que tomó el Jockey Club y que hayan dado el paso, pues será grandioso para la industria, pero desearía que se hubiera sido más agresivo en la línea de tiempo que hoy hay. Tomará un largo tiempo que esto tenga efecto, y no creo que vaya a cambiar las cosas para nosotros. Lo haría si tuviéramos una línea en la arena; hace que las decisiones sean fáciles para nosotros con algunos de nuestros padrillos.

De acuerdo al Jockey Club y su reporte de yeguas servidas en 2019, son 43 los reproductores que tuvieron más de 100 madres en sus libros, lista que encabezaron el triplecoronado Justify (Scat Daddy) (252) (foto) y Mendelssohn (Scat Daddy) (252). En total, 8 fueron los caballos cuyos books tuvieron 200 o más vientres, cinco de ellos propiedad de Ashford y 3 de Spendthrift. Ned Toffey, General Manager de esta última cabaña, contestó a TDN que no tenía comentarios para hacer con respecto a la noticia.