El caballo argentino quedó octavo en Australia, tras quedar sin espacio antes de llegar al derecho

KING STREET, Canterbury (Especial para Turf Diario).- Tranquilamente podría haber luchado por conseguir su primer triunfo en Australia el campeón argentino He Runs Away, pero cuando llegó el derecho de la cuarta carrera de hoy en Canterbury Park Racecourse encontró severos problemas de tráfico, frenó subrepticiamente su marcha y perdió todas sus posibilidades.

En su tercera presentación aquí, el hijo de Heliostatic culminó finalmente octavo a 6 cuerpos de Miyake (Deep Impact), que por 1 1/2 cuerpo superó al favorito Flinders (Adelaide), completando el 1-2 para el preparador Chris Waller, el mismo que maneja la campaña del Caballo del Año y Campeón 3 Años de 2016 en Argentina.

Relajado durante la mayor parte del recorrido, seguramente más cómodo al competir sobre 1900 metros (en el césped normal), el zaino intentó avanzar al terminar la curva, pero cuando embaló se encontró con varios de sus rivales buscando ubicación y Hugh Bowman, su cotizado jockey, no tuvo más opción que sujetar, perdiendo velocidad y todas las posibilidades.

Una vez libre, He Runs Away fue para adelante, aunque sólo arrimándose y con Bowman sin exigirlo de firme en ningún momento, consciente de que pedirle un esfuerzo innecesario no valía la pena.

Si bien la categoría no era de las más exigentes y que el almanaque ya le marca 7 años, He Runs Away merece revancha en el corto plazo y ofreció algunas señales interesantes como para pensar que volver a ganar, aunque ya no sea en las grandes carreras, puede no ser una utopía. Habrá que esperar entonces un par de semanas.