No habrá caballos nacidos aquí en la serie, pero sí un buen grupo de representantes de nuestra genética… Y con buena opción…

No habrá ningún caballo argentino esta vez animando alguna de las 14 carreras que forman parte de la maravillosa Breeders’ Cup. Sin embargo, desde otra faceta, la sigla (Arg) estará presente entre viernes y sábado en Keeneland, apareciendo en varios de los pedigrees de los participantes y, en varios casos, con muchas posibilidades de conseguir el preciado trofeo.

Como desde hace ya un tiempo, el crack Candy Ride aporta sueños de triunfo con sus hijos. El padrillo de Lane’s End tendrá ilusiones en el Breeders’ Cup Sprint (G1-1200 m, arena) con el notable Vekoma, y también en el Breeders’ Cup Distaff (G1-1800 m, arena), donde competirá Ollie’s Candy (foto).

Después de analizarlo a fondo, los propietarios de Vekoma prefirieron ratificar al alazán en la prueba de velocidad, dejando de lado el Dirt Mile (G1-1600 m, arena). No fue una decisión fácil, sobre todo porque desde septiembre de 2018 no compite sobre doce cuadras, cuando salió de perdedor en Belmont Park. Al cuidado de George Weaver, su año fue impresionante como que está invicto en 2020, reprisando con triunfo en el Sir Shackleton Stakes (L) de Gulfstream Park para luego dar espectáculo en el Carter Handicap (G1) y en el Metropolitan Handicap (G1), estos dos últimos en Belmont Park y sobre 1400 y 1600 metros, respectivamente. Cotizado 3-1 en el morning-line, el sorteo de partidores lo obligó a salir desde la puerta número 14, la más externa, pero se aguarda que con clase supere todos los obstáculos que le aguardan.

El Sprint tendrá otros dos caballos para seguir de cerca, también relacionados genéticamente con Candy Ride. Allí también correrán Hog Creek Hustle (Overanalyze) y Collusion Ilusion (Twirling Candy), nieto materno y nieto paterno del monstruo criado en Abolengo, respectivamente. Aquél supo ganar el Woody Stephens Stakes (G1) el año último, mientras que el californiano sumó en agosto el Bing Crosby Stakes (G1), en Del Mar.

El Distaff, la carrera que las yeguas argentinas ganaron en 4 oportunidades (Bayakoa x 2, Paseana y Blue Prize), encuentra a Ollie’s Candy en un momento de alto rendimiento, pero a la vez en un baile durísimo. Ganadora del Clement L. Hirsch (G1) y cuarta de la mencionada Blue Prize hace doce meses en este mismo turno, viene de escoltar desde 3/4 de cuerpo a Valiance (Tapit) en el Spinster Stakes (G1) aquí, y no sólo se topará otra vez con esa misma rival, sino que también deberá superar a Monomoy Girl (Tapit) y a la potranca Swiss Skydiver (Daredevil).

Twirling Candy tendrá dos de sus hijos en los partidores de la Breeders’ Cup 2020. Como se dijo, Collusion Illusion animará el Sprint, mientras que el dos años Rombauer será de la partida en el Breeders’ Cup Juvenile (G1-1700 m, arena), al que arriba con los antecedentes de una victoria al debutar en Del Mar y un reciente segundo del aquí ausente Get Her Number (Dialed In) en el American Pharoah Stakes (G1) de Santa Anita Park, a tan sólo 3/4 de cuerpo.

La serie de carreras más importante del mundo también tendrá importantes participantes con genética materna argentina. Tal es el caso de Tom’s d’Etat (Smart Strike), uno de los mejores caballos adultos de la temporada y que será uno de los candidatos en el Breeders’ Cup Classic (G1-2000 m, arena), ante oponentes dificilísimos. El caballo cuya chaquetilla es celeste y blanca tiene como abuela materna a Candy Cane (Ride the Rails), una propia hermana de Candy Ride y que actualmente reside en el Haras La Pasión en Solís, provincia de Buenos Aires.

El Breeders’ Cup Filly & Mare Turf (G1-1900 m, césped) será tocar el cielo con las manos para la veterana campeona canadiense Starship Jubilee (Indy Wind), cuya bisabuela materna es (Petronisi), famosa por haber sido la vencedora de la gran Bayakoa en la Polla de Potrancas (G1) de 1987 en Palermo. Reciente titular ante los machos en la Ricoh Woodbine Mile (G1), en Woodbine, la zaina que ya va por los siete años está lista para enfrentar al duro contingente europeo.

Y queda decir que en el Breeders’ Cup Filly & Mare Sprint (G1-1400 m, arena) también habrá una presencia sobre la que posar las miradas desde la Argentina y Sudamérica. Allí aparece confirmada Serengeti Empress (Alternation), dueña del Kentucky Oaks (G1) la temporada anterior y cuya abuela es la recordada Love Dancing (Salt Lake), que se luciera en Palermo con la chaquetilla de La Pomme. Su calidad es notable y si gana nadie estará sorprendido.

No habrá caballos argentinos esta vez en la Breeders’ Cup, pero sí nuestra hípica dirá presente desde otro ángulo. Como siempre.

Diego H. Mitagstein