Se confirmaron las dos reuniones de la próxima semana, con el conflicto con los jockeys en aparentes vías de solución

Si no hay nada en contra, este viernes regresarán las carreras a San Isidro, tras suspenderse las jornadas del viernes y del domingo último y anularse la que estaba prevista para este miércoles con la excusa del paro nacional decretado por la CGT.

Así las cosas, serán 15 los turnos a resolverse dentro de un par de días, destacándose el Clásico Haras Ojo de Agua, tributo a una de las cabañas que hicieron grande a la hípica nacional. Pautado sobre 1400 metros y en pista de césped, está abierto para caballos desde los 3 años y bajo régimen de handicap.

Tras las confirmaciones, quedaron 9 ratificados, con Bequepingo (Cityscape) obligado a carfar el peso máximo de 59 1/2 kilos para medirse con: Amiguito Roberto (Todo Un Amiguito, 53 1/2), Consejista (Cosmic Trigger, 52 1/2), El Exito (Il Campione, 55), Go Candy Go (Señor Candy, 53), London Boy (Greenspring, 55), Lumix Again (Seek Again, 55), Santo Varón (Sebi Halo, 53 1/2) y Va El Tercero (Señor Candy, 56).

El circo norteño volverá a ofrecer carreras el miércoles 31 de enero, cerrando el primer mes del año con 14 compromisos de por medio, entre ellos, el Handicap Badruddin (1400 m, arena), para yeguas desde los 4 años, y con apenas 6 ratificadas, entre ellas, la platense Duda Bye (Amero), que recibió el peso máximo de 58 kilos.

Con Francisco Leandro confirmado para conducirla, la reservada del Haras Luna Nueva viene de llegar sexta en los 2 kilómetros del Clásico Los Criadores (G2) sureño, pero antes, en la milla, se había dado el gusto de ganar el Clásico Marcos Levalle (G2).

Será su tercera actuación fuera del ámbito del sur y se enfrentará con la G2 Señora Colega (Señor Candy, 54 1/2), Che Mamita (Safety Check, 54 1/2), Wildest (Hurricane Cat, 54 1/2), Gamelita (Endorsement, 53) y con la ascendente Che Bandida (Greenspring, 54).

Después de un cruce de comunicados monumental, hasta ahora no hubo ninguno indicando que el conflicto entre jockeys e hipódromos estaba solucionado, salvo por un posteo en redes que iba por ese camino.