Con un enero en el que se suspendieron 4 fechas y tras 13 días sin carreras, hoy habrá 10 condicionales como “reprise”

LA PLATA.- Tras un enero en que se suspendieron 4 de las reuniones previstas, y después de 13 días sin actividad, el turf volverá esta tarde al hipódromo del Bosque, luego de una tregua entre la Administración y las bases de la hípica que terminó de destrabarse cuando se levantó la suspensión a los 6 jockeys a los que Pablo Oriolo, Javier Denis y la desautorizada comisión de carreras juzgaron como culpables del corte en las carreras, en una medida que había sido, además de autoritaria, faltado a la libertad del derecho de huelga de las personas.

Con un penoso trabajo por parte de los diferentes gremios sureños, que jamás se expresaron al respecto de lo ocurrido públicamente, y que generó muchísimo repudio entre sus afiliados, hoy habrá un programa flojito con 10 condicionales por delante, llamado a las apuradas y que se vio directamente afectado por las medidas anteriores, con muchos ejemplares que habitualmente compiten en los eucaliptos y que ante la duda sobre lo que sucedería allí fueron confirmados para animar competencias en Palermo y San Isidro.

Se volverá a correr en La Plata, y es por demás importante, vital, pero la realidad marca que nadie sabe qué sucederá en el corto plazo. Hay promesas, pero ninguna garantía; a los hechos habrá que remitirse y a la historia, fundamentalmente a la historia, contundente al respecto. Desde que el querido Bosque está en manos del Estado su caída ha sido constante y sin pausa, con gente a su cargo que de turf no entendía ni entiende nada.

Si de infraestructura se habla, La Plata es un espanto, se cae a pedazos; si hasta en el opuesto hay hace años un basural que sale por la tele dos por tres, en un verdadero papelón visual; los premios de sus carreras, hasta hace un par de años incluso por encima de Palermo o San Isidro, en niveles bajísimos e inexplicablemente; su programación lastimada por constantes anulaciones; su pista con problemas recurrentes e incurables salvo por una completa rehabilitación; el pago de premios retrasado entre 1 y 2 meses sin explicaciones razonables de por medio; y así podríamos seguir por un buen rato…

Todos los problemas, la crisis volverá a quedar atrás con otro parche y que, ojalá, sea el definitivo. Los caballos volverán a competir en La Plata, aunque, se sabe, el que se quema con leche, ve una vaca y llora…