En la arena rápida de San Isidro, la única yegua del lote se impuso de punta a punta para retomar la senda de la victoria

En una cancha rápida como la arena del Hipódromo de San Isidro los punteros suelen tener algunas ventajas si tienen capacidad y logran graduar el ritmo de carrera, sobre todo, cuando se corre con codo nuevo. De esa circunstancia sacó provecho Elveda, la única yegua del grupo, y que de regreso a esa pista y a los 1200 metros se reencontró con la victoria en el Clásico Telescópico, la prueba central de la extensa jornada de miércoles.

Después de un par de resbalones en la recta y en categorías graduales, la hija de Manipulator fue imparable para los 6 rivales que le salieron al cruce e impuso condiciones de punta a punta, guiada con acierto por Francisco Leandro, que después de batir el martes el récord sudamericano de carreras ganadas, ahora puso proa hacia la nueva meta que se trazó: superar los 500 éxitos al cabo de un año calendario.

Elveda salió más rápida que nunca de los partidores, pero reguló ese parcial inicial en 23s82/100. Ese ahorro de energías fue fundamental para, una vez en la recta final, detener cualquier tipo de avance y ponerse cómoda en el cierre para superar por 1 1/2 cuerpo al potrillo Es Confiable (Cosmic Trigger), con Santos Davos (Sebi Halo) completando la trifecta a media cabeza, mientras la yunta favorita integrada por Lumix Again (Seek Again) y Candy Cure (Señor Candy) cerraba la marcha.

Tras 1m9s99/100 (con crono de 46s26/100 para los 800 metros), la pupila de Nicolás Martín Ferro llegó a su séptima conquista sobre 29 presentaciones, tercera en el plano superior y segunda a nivel clásico. Criada por el Haras Chenaut y defensora del Stud Ilusión II, tiene por madre a Irish Dream (Orientate), que ya produjo otro ejemplar bien corredor en Zensational Dream (Zensational), con apenas 5 crías que corrieron.