En una muestra de versatilidad impresionante, se quedó este jueves con el Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2), segunda escala de la Triple Corona local

LA PLATA.- Paradoja de esas para resaltar la que se viene dando entre los productos en el Bosque, con dos figuras “irrompibles”, capaces de superar cualquier desafío que se le ponga por delante. Así como entre las potrancas Una Arrabalera (Cima de Triomphe) se está ganando el corazón de todos con una campaña formidable, entre los potrillos Emmbrujo hace lo propio, con el dato común para ambos que empezaron a correr a fines del año último en los turnos de velocidad para precoces, mostrando la capacidad, la versatilidad y la salud para llevar ese poder hasta los 2000 metros, sin pausas.

Podrá decirse que la alazana del Tinta Roja supo también brillar fuera de los límites sureños, pues conquistó el Gran Premio Polla de Potrancas (G1) en Palermo, y es quizás la única diferencia con respecto al alazán del Stud Garabo, que este jueves superó otra barrera de las difíciles al hacerse con total facilidad del Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2), la segunda escala de la Triple Corona local y que, nuevamente, no tendrá un héroe.

Venía de escoltar al ahora ausente Super Number (Super Saver) en el Clásico Polla de Potrillos (G3) Emmbrujo, cuando se abrió la preciada serie, pero ahora concretó lo que todos los pronósticos indicaban imponiéndose con la soltura que su tabulaba lo hacía prever. Podría decirse que le demandó poco esfuerzo levantar la copa, defendiendo el enorme favoritismo de $ 1,35 en que lo ungió el público.

Francisco Leandro en sus riendas debió estar atento para evitar cualquier tropiezo que pudiera complicarlo, pues sabía perfectamente de su superioridad; y así lo hizo, por supuesto, sumando otro clásico para su torrecita en una temporada en la que no para de ser figura. Con la orden de partida, el perdedor Espíritu Corajudo (Espíritu Libre) tomó la punta, mientras el jockey brasileño dejaba tercero y abierto a Emmbrujo, la posición ideal, mucho más ante un tren de carrera bastante moderado y que de a poco iba limitando las posibilidades de los atropelladores. Así, después de 26s50/100, 51s57/100 y 1m16s9/100 encararon la curva y el líder no resistió demasiado cuando el ganador empezó a acelerar. Llegó la recta, dominó el pupilo de Oscar Frávega y el resto fue casi que un paseo de salud, abriendo diferencias que en la meta fueron de 4 cuerpos sobre Del Otario (Tantos Años), que venía de salir de perdedor y corrió bárbaro.

A otro cuerpo y medio, Espíritu Corajudo se mantuvo tercero y aún sin victorias sumó un placé de G2, con Stuven (Portal del Alto), el enemigo en los papeles y en el totalizador, cerrando la marcha a más de 21 cuerpos. El reloj indicó un tiempo final de 2m6s72/100, no tan destacado, pero lógico para lo cauto que se corrió el primer tramo.

Segunda cría de la doble ganadora Giulia Flavia (Offlee Wild), Emmbrujo sumó la séptima victoria de su campaña sobre 12 carreras, y elevó sus ganancias hasta los 9.482.600 pesos. En materia de lauros clásicos, fue el sexto que sumó, pues antes cruzó adelante en el Criadores Argentinos del Sangre Pura de Carrera (L), el Agustín B. Gambier (G3), el Luis María Doyhenard (G3), el Club Hípico de Tandil (L) y el José Pedro Ramírez (G3), brillando desde los 800 metros hasta los 2 kilómetros.

Nada detiene a Emmbrujo, que seguramente buscará coronarse como el mejor potrillo de la temporada sureña cuando dentro de algunas semanas se corra el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1), confirmando ser uno de esos potrillos que cautiva desde una generosidad única, llamativa y venerable.