El zaino es enorme candidato para ganar esta tarde el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1), sobre 2200 metros

LA PLATA.- La Triple Corona del Bosque llegará a su fin esta tarde con el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1-2200 m, arena). No tendrá un ganador, otra vez, pero sí le ofrece al notable Emmbrujo la posibilidad de consagrarse como el mejor potrillo de la temporada.

Lo del crédito del Stud Garabo ha sido sobresaliente durante toda la temporada, destacándose desde las pruebas para precoces y consiguiendo llevar su nivel hasta las distancias más exigentes, tal como viene de demostrarlo ganando al galopito el Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2), sobre 2000 metros.

Ahora irá todavía más lejos, 2 cuadras crecerá la exigencia en el tema, aunque da la impresión que ninguno de los 7 rivales que le saldrán al cruce tienen el talento para poder comprometerlo. Son 7 éxitos en 12 salidas para el seguro favorito, casi 10.000.000 de pesos en premios y un quinto puesto como peor figuración. Además del Jockey Club ganó los clásicos Gambier (G3), Doyhenard (G3), Ramírez (G3), Criadores Argentinos del Sangre Pura de Carrera (L) y Club Hípico de Tandil (L). Impresionante data.

Por la línea del Jockey Club sureño llegan también Del Otario (Tantos Años), Espíritu Corajudo (Espíritu Salvaje), Archimboldo (Orpen), Etoo (Interaction) y Don Fidel Letal (Don Letal), que llegaron del segundo al sexta lugar, respectivamente, pero todos bastante alejados de Emmbrujo, que nunca tuvo que ponerse a correr de firme para mantenerlos lejos del radar.

A primera vista, ninguno de ellos está en condiciones de aspirar a una revancha, salvo que el candidato naufrague, y, ante ese panorama, el sanisidrense Escape Hatch (Il Campione) podría ser la máxima exigencia para Emmbrujo. Presentado por Nicolás Gaitán y con Eduardo Ortega Pavón en sus riendas, el zaino ganó bárbaro sobre 1400 metros en Palermo, pero después no rindió ni en el Gran Premio 2000 Guineas (G1), sobre el césped de San Isidro, ni en su regreso al centro para animar el Gran Premio Polla de Potrillos (G1), cuando cruzó el disco sexto a 13 cuerpos de su hermano paterno El Musical. Las exigencias en general serán otras ahora, por lo que puede aspirar a prenderse en la definición y alcanzar por primera vez en su campaña una posición destacada en una carrera selectiva.

El lote lo completa el perdedor Total Boss (Holy Boss), séptimo en el Jockey Club y que parece no tener ninguna chance de trascender, aunque quien le quita la ilusión.