El hijo de Roman Ruler se quedó con el Bartolomé J. Ronco y va por la Corona Cervantina; el potrillo se llevó las Estrellas Azuleñas

AZUL.- Una reunión de calidad se vivió este domingo en el hipódromo de esta ciudad, donde el doblete clásico incluyó el Clásico Bartolomé J. Ronco (1800 m, arena), segunda escala de la Corona Cervantina, y el Clásico de las Estrellas Azuleñas (1200 m, arena), el primero para todo caballo desde los 4 años y el restante para productos inscriptos en la serie auspiciada por la Fundación Equina Argentina.

El Ronco ratificó el gran momento de Daniel Boone, invicto desde que es preparado por Fernando Muñiz para el Stud La Vizcaína, tras ser adquirido en la liquidación del Haras Santa Elena. El ganador que hace un par de temporadas tuvo el Gran Premio Montevideo (G1) en el Hipódromo Argentino de Palermo sumó su tercera conquista consecutiva y segunda aquí, dominando a placer al grupo de rivales que le salieron al cruce.

Conducido por Roberto Manuel Torres, el hijo de Roman Ruler y Daniela Bella (Indygo Shiner), criado por el Haras Vacación, cruzó la meta con 9 cuerpos de ventaja sobre Bittem (Incurable Optimist), mientras al anca quedaba tercero Sigurd (Treasure Beach), todo tras 1m50s80/100.

Un rato antes, en el Clásico de las Estrellas Azuleñas, todo fue bastante más parejo, con Luthier Blues (Le Blues y House Rules, por Housbuster, Haras El Paraíso) doblegando por apenas el pescuezo a Rigoni (Cityscape), con Epikur (Ejekutor) completando la trifecta a 6 largos. El ganador empleó 1m13s20/100, es preparado por Gonzalo Sarno, representa a la caballeriza Kirby’s y llevó en sus riendas a Leandro Paiz. Gran favorito, venía de quedar tercero en el Clásico Estrellas Junior Sprint (G3), en septiembre y sobre la arena de Palermo.