La argentina, que venía de ser cuarta en la Copa de Plata de San Isidro, accedió al primer lugar por el distanciamiento de Onthefield

Para la crianza argentina el mitín 2022 del Gran Premio José Pedro Ramírez resultó inolvidable, pues se quedó con los dos grupo uno de categoría internacional de la tarde. Prelude Rye (Catcher In the Rye) fue la gran figura del día llevándose la carrera más fuerte del calendario uruguayo, pero un rato antes Pepper Mill aportó su cuota levantando la copa en el Gran Premio Ciudad de Montevideo (G1-2000 m, arena).

No fue en la pista la conquista, sino en el comisariato, pues la tordilla que nació en el Haras Vikeda había secundado desde medio cuerpo a Onthefield (T.H. Approval), que cuando dominó allá por los 350 metros se fue hacia adentro cortando el paso de su rival, que debió ser sujetada por Yair Pereira, su jockey, perdiendo segundos preciosos.

Onthefield logró mantenerse al frente hasta el disco, guapeando, pero Pepper Mill se rearmó y se arrimó en la parte final, dando la sensación de que sin aquél estorbo otro podría haber sido el final, dando lugar a la acertada decisión del comisariato de alterar el orden del marcador. A 3/4 de cuerpo, Nina Ricci (Trinniberg) fue muy interesante tercera, todo tras un tiempo de 2m4s63/100.

Hija de El Prado Rob y Perfect Ran (Perfect Parade), Pepper Mill es la misma que hace poco menos de un mes llegó en un muy meritorio  cuarto lugar en el Gran Premio Copa de Plata (G1) del Hipódromo de San Isidro, a la cola de la potranca Didia.

En manos de Facundo Santesteban la yegua se transformó, alcanzando un nivel que jamás podría haberse imaginado luego de la primera campaña que cumplió en Palermo y La Plata, con apenas dos victorias condicionales en la corta como saldo. Ya instalada del otro lado del Río, encontró en la distancia y principalmente en el césped un ámbito de rendimiento alto. Ahora en la arena, mostró una ductilidad y una clase superlativa.

«Todavía no puedo creer estar recibiendo el premio por ganar esta carrera. No tengo palabras, desde que empecé en la actividad… Con mi familia, con todos, me llena de emoción lo que estoy viviendo. Quiero dedicarle esta victoria a Julio Jorge, que era monta de la yegua y se fue a Arabia a probar suerte», confesó Sergio Silva, propietario de Pepper Mill.

Por su parte, Facundo Santesteban también se mostró muy emocionado: «La verdad que después del viaje a San Isidro no tenía muchas ganas de correr, pero sus propietarios me insistieron al ver lo bien que había quedado se decidió correrla y terminamos con esta victoria que es la primera de G1 internacional en mi carrera».