El hijo de War Command brilló en el Sporting y clasificó para correr el Latinoamericano del mes próximo en San Isidro

VALPARAÍSO, Viña del Mar (Especial para Turf Diario).- No encontró mejor escenario War Breeze (War Command) para hacerse popular que en El Derby (G1-2400 m, césped). El potrillo que había pasado casi desapercibido durante el proceso selectivo de 2019, el domingo fue explosivo y potente en el final de la más importante carrera de la V Región y una de las competencias hípicas más tradicionales del continente. 

Encontró, valgan verdades, un aliado perfecto en Gonzalo Ulloa. El experimentado jinete lo llevó al milímetro, lo hizo ahorrar camino por los palos y pudo explotar las bondades de este castaño que entrena Juan Pablo Baeza y que se anota en la lista de participantes para la próxima edición del Longines Gran Premio Latinoamericano (G1-2000 m, césped), de marzo próximo en Argentina.

Hay que convenir que War Breeze había dado algunas muestras de que el pasto no le era extraño. En el Club Hípico de Santiago había corrido en tres ocasiones, destacando su tercer puesto ante Look Pen (Lookin At Lucky) y Gran Greco (Mastercraftsman) en El Ensayo (G1-2400 m, césped), de noviembre pasado.

Pero ni aun esa actuación fue suficiente para ganar adeptos y apareció en la pizarra en el grupo de los de mediana opción. Detrás no solo de Gran Greco, sino de Savitar (Daddy Long Legs), Master Piece (Mastercraftsman) y Free Mandate (Strong Mandate), las principales cartas a la victoria.

Llegado el momento, el nieto de Pulpit se cobró revancha al cabo de un tiempo de 2m26s1/100 y demostró una superación que ahora hace preguntarnos qué tanto puede crecer en las siguientes cinco semanas que le quedan hacia el Latino y si acaso no estamos frente a un potrillo que no ha dicho toda su verdad hasta el momento.

En el oficial se señala que fue 1 3/4 cuerpos superior a Savitar, el potrillo que entró a dominar cuando la carrera todavía tenía 350 metros de recorrido. Tal vez, unos segundos de quietud le hubieran permitido tener algo más de oxígeno para pelearle al War Breeze.

Caso similar al de Master Piece, que corrió muy atrás desde el inicio y cuando apareció en la recta lo hizo con tanta potencia que parecía que podía dar la sorpresa. Pero los que definieron se habían escapado mucho y la distancia no le alcanzó para tocar la gloria, quedando a 2 1/4 cuerpos. Y luego el favorito Gran Greco, que corrió abierto toda la competencia y entró por cuarta línea a la recta final. Aunque amagó y dio la impresión que podía pelearla, fue evidente que no tendría fuerzas a 200 de la meta y quedó en un tranco parejo, que por lo menos le permitió obtener premio.

Néstor Obregón Rossi

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