Este viernes en el Banstead Manor de Newmarket nació un macho por Kingman; la yegua será servida por Dubawi en 2022

NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- El viernes hubo tortas y zanahorias al por mayor en Juddmonte Farms, donde se festejó el cumpleaños número 15 del formidable Frankel, para muchos, el mejor caballo de la historia moderna en Europa. Al ratito nomás, y cuando las “velitas todavía chispeaban”, hubo más motivos de alegría en el Banstead Manor Stud para todos quienes conforman el equipo que formó el extrañado Khalid Abdullah. 

Ocurre que a las 15,45 nació allí la primera cría de la estupenda Enable, como el hijo de Galileo, un ícono en las pistas para la divisa verde, blanca y rosa. Por Kingman (Invincible Spirit), macho y zaino cantó la partera, con una lista blanca amplia en su cabeza, y en cuna de ilusiones.

Caballo del Año 2017 y 2019, Campeón 3 Años Hembra de 2017 y Campeón Caballo Adulto de 2019 en los Cartier Award europeos, Enable realizó una de las campañas más impactantes que se recuerden. Al cuidado de John Gosden, y con Frankie Dettori como socio preferido, la zaina ganó 2 veces el Prix de l’Arc de Triomphe (G1) en ParisLongchamp, Francia, y también conquistó en 3 ocasiones el King George VI & Queen Elizabeth Stakes (G1) de Ascot, la carrera más importante para los caballos adultos de la temporada inglesa. El Epsom Oaks (G1), el Irish Oaks (G1), el Darley Yorkshire Oaks (G1) -en 2 ocasiones-, el Breeders’ Cup Turf (G1) y el Coral-Eclipse Stakes (G1) terminan de darle forma a su colección de grandes triunfos, habiendo terminado adelante en 15 de sus 19 salidas y totalizando en premios 10.724.321 libras.

Hija de Nathaniel y Concentric (Sadler’s Wells), ahora Enable será servida por el fantástico Dubawi (Dubai Millennium) en el Darley Stud, a unas pocas millas de distancia de Banstead Manor. 

El viernes fue un día inolvidable en Juddmonte Farms, pero la fiesta continuará hoy con el cumpleaños número 8 de la propia Enable, que ahora festejará con ese zaino nuevito a su lado; su primera cría, el potrillo que ya desde su nacimiento empieza a ser el centro de las miradas y de las ilusiones. De que sea crack, como mami.