El caballo de La Providencia venció con el último suspiro a Emberinado para quedarse con el Clásico Telescópico

Otra vez la arena del Hipódromo de San Isidro proporcionó un espectáculo donde la emoción fue bandera. Como ocurrió hace una semana con el Clásico Calidoscopio, ahora fue el Clásico Telescópico el que hizo contener la respiración, el que se definió en el último salto, con sus seis participantes cruzando el disco en un margen de menos de 2 cuerpos.

Donde se cuentan los triunfos, en el disco, Numeraux (Global Hunter, 57) bajó la cabeza para dejar a Emberinado (Lizard Island, 58) con las manos vacías cuando parecía que “ya estaba”, mientras Cheburek (Sidney’s Candy, 56 1/2) quedaba tercero a medio pescuezo con Qué Pingazo (Sidney’s Candy, 52) y Gerald Buttler (Cityscape, 52 1/2) empatando la cuarta posición a 1 1/2 cuerpo y el favorito Never Pony (Most Improved, 58) cerrando la marcha al hocico.

Caballa guapo Numeraux, cuya campaña pasó por muchas etapas antes de llegar a este primer festejo en el plano jerárquico. Supo correr como perdedor el Gran Premio Jockey Club (G1) de la última temporada, llegando sexto; que salió de perdedor en la milla de césped local y que encontró ahora en la velocidad con codo su fuente principal de alegrías.

Luis Vai estuvo correctísimo sobre las riendas del zaino preparado por Pedro Nickel Filho, viniendo siempre al son de la banda apareado con un Emberinado que, pese a reprisar tras una larga ausencia, mostró su sprint inicial intacto. Cerca de ellos se mantuvieron un ratito Cheburek y Never Pony, pero al pisar la recta ya quedaron casi luchando mano a mano los dos líderes. Emberinado llegó a sacar el pescuezo, pero Numeraux limó esas diferencias en la cuadra y media final hasta alcanzarlo en el cabeceo, estableciendo un tiempo de 1m11s64/100, no demasiado lucido.

Reservado de La Providencia, Numeraux es la tercera cría de Numerata (Orpen), una nieta de la recordada Numeraria (Southern Halo), que ganó la Polla de Potrancas (G1) en 1992 y luego produjo a la G1 Real Number (Rainbow Corner), exitosa madre en Japón, todos en el pedigree de la generosísima Nut (Dancing Moss).