El hijo de Cityscape dio una de las sorpresas más grandes en la historia del segundo paso de la Triple Corona y con su atropellada privó a Irwin de soñar con repetir la hazaña de Refinado Tom

Zodiacal y su atropellada dieron este sábado sobre el césped del Hipódromo de San Isidro una de las sorpresas más grandes en el historial del Gran Premio Jockey Club (G1-2000 m, 5.500.000 pesos al ganador), el Classic más antiguo del turf nacional y segunda escala de la Triple Corona, esa que en 2021 volverá a quedar vacante, como sucede inexorablemente desde hace 25 años.

Proveniente de un triunfo condicional en la milla, el hijo de Cityscape no tuvo piedad con Irwin (Seek Again) y lo pasó de largo hasta superarlo por 3 cuerpos, quitándole la posibilidad de igualar la cada vez más añeja hazaña de Refinado Tom (Shy Tom), pues venía de quedarse en gran estilo con el Gran Premio Polla de Potrillos (G1), apertura de la preciada serie.

Bajo la preparación de Osvaldo Dávila y con un lúcido Luciano Cabrera en sus riendas, el zaino del Stud Los Dago -los mismos colores que en su momento portó la campeona Seresta (Jump Start)- fue el que mejor asumió el salto en la distancia, apeló a su maduración natural y sus condiciones de pastero para dejar sin posibilidades a Irwin y ganarle por 3 cuerpos en una marca de 1m59s22/100, buena, aunque no descollante.

Mientras Vespaciano (Daniel Boone) sorprendía corriendo al son de la banda junto a su compañero Kodiak Boy (Treasure Beach), Cabrera dejaba de los últimos a Zodiacal, tratando de relajarlo, de que no se apurar y ahorrarle energías para el momento de la verdad. Irwin, cerquita y algo encerrado, se movía con “todo el rollo” y ya daba señales de que sería otro de los protagonistas en el cierre.

Llegó la recta y la tierra de las definiciones. En ese terreno, Irwin se apareó con Vespaciano y lucharon por quedar adelante, pero al mismo tiempo Cabrera encontraba el hueco para salir de la parte interna con la dósis de suerte siempre necesaria, iba hacia la mitad de la cancha y el zaino arrancó “desesperado”, para alcanzar a aquellos en dos saltos y dejarlos parados.

Como se dijo, hubo 3 cuerpos entre el ganador y su escolta en la meta, con Vespaciano a 1 1/2 más en tercero, sin atropellar. Il Divo (Treasure Beach) corrió bien y se coló cuarto, delante de Kodiak Boy, a media cabeza y pescuezo del tercero.

En el lado de las decepciones quedó la de Fiel Amigo (Violence), el virtual Campeón 2 Años, y que definitivamente encontró un límite a sus aspiraciones. Al pampeano no se le permitió reconocer la cancha (en una lamentable decisión de San Isidro, que no tuvo en cuenta la particularidad que es entrenado a 600 km del hipódromo), no se lo vio cómodo y el tiro lo sobró. Arena y milla o sus cercanías parecen ser la solución para pensar en que pueda volver a su mejor forma.

Criado por Phalaris SRL. en Wilgerbosdrift, allá en Sierra de los Padres -donde también nació Imperador (Treasure Beach)…- Zodiacal tiene por madre a Etoile Blanc (Nedawi), ganadora del Grande Premio Presidente Fabio de Silva Prado (G3) en Brasil y que además produjo al destacadísimo Ohio (Elusive Quality), de breve campaña aquí y que luego se hizo titular de G1 en los Estados Unidos, donde sumó el Frank E. Kilroe Mile Stakes (G1) de Santa Anita Park.

Zodiacal abrazó la gloria en el Gran Premio Jockey Club y desordenó un tanto el ranking de la generación, que ya tuvo varios cambios de mando a lo largo de la temporada, aunque los nombres hayan sido generalmente parecidos a la hora de la definición. Su victoria fue merecida y contundente. Eso quedó claro.