Se corre esta tarde en Palermo el Derby y el hijo de Equal Stripes sobresale en un grupo que incluyo cinco potrillos perdedores

Día de Gran Premio Nacional (G1-2500 m, arena) este sábado en el Hipódromo Argentino de Palermo. Día de Derby, aunque todo vaya a ser bien distinto a lo de siempre. No habrá público en las tribunas, tampoco demasiada calidad en la pista, pero ¿quien le quita a cada uno de los 11 participantes esa ilusión eterna de ganarlo? A ellos no les importa si al lado no están Yatasto (Selim Hassam), Forli (Aristophanes) o Candy Ride (Ride the Rails); a ellos sólo les importa estar ellos.

El análisis técnico de la carrera es prácticamente implacable, no deja lugar a muchos comentarios; cuando se conozca el rating los números, siempre bastante fríos, apoyarán esta visión. Los potrillos, claro, no tienen la culpa. Fueron víctimas de la pandemia, y también de la cuestionable decisión de la dirigencia nacional de no defender a la generación y querer correr todas sus carreras importantes para dar vuelta la página. No hay mucha más explicación para lo que sucedió y la forma en que se arruinó una camada, se la echó a perder, con todo lo que ello significa.

Tranquilamente el Nacional y todo el proceso selectivo podría haberse retrasado, hubiera sido lo más lógico y justo, dándole tiempo así a los productos 2017 de desarrollarse; a que el dinero invertido en su momento tuviera más sentido. Pero no, se prefirió el camino más sencillo y las consecuencias están a la vista. Pasa que no hubo tiempo de organizarlo…

Así las cosas, el Nacional verá una edición pobre desde su nivel, pero tan grande como siempre en materia de expectativas y de sentimientos. No consagrará al mejor 3 años, como es su característica, pero sí le dará otra vez la posibilidad a un propietario, a un jockey, a un cuidador, a un peón, a un criador de tocar el cielo con las manos; de abrazarse a la gloria burrera; de quedar en la historia. No es poco.

Con 5 perdedores en sus partidores -hecho sin antecedentes- el Nacional traerá la copa soñada y también 4.000.000 de pesos al que cruce adelante el disco, una carrera en la que el “uno de largada” a la hora de hablar de candidatos lo tiene Great Escape, el zaino de La Frontera con el que Jorge Mayansky Neer busca un tercer festejo en el Nacional, tras quedarse con las ediciones de 2013 y 2017 con Cooptado (Equal Stripes) y Roman Rosso (Roman Ruler), respectivamente. Fue sexto debutando en el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1) el hijo de Equal Stripes, que luego desquitó luciéndose sobre 1800 metros para tirarle 12 cuerpos al mismo Esquilinum (Most Improved) con el que ahora volverá a toparse. 

Desde el Campo 2 de San Isidro y afilado por un Carlos D. Etchechoury imparable aparece Mr Globalizado (Global Hunter), que vuelve a la cancha donde fue segundo de Master Royal (Mastercraftsman) debutando tras ascender en la grama de San Isidro por 2 largos y en una milla sobre Love It (John F Kennedy), que a posteriori también consiguió el ascenso.

Sharkan (Treasure Beach) es el de más experiencia de la nómina, aunque habrá que ver cómo toma haberlas corrido todas. Terminó segundo en las Estrellas, cuarto en la Polla y repitió posición en el Jockey Club. Roman Pleasure (Roman Ruler) también tardó poquito en festejar por primera vez, doblegando por 5 cuerpos a Pinta Que Mata (Cima de Triomphe), aunque es otro de los que llega desde la milla. Y el “tucumano” Sarfo busca redimirse tras una Polla de Potrillos que lo vio terminar octavo. Entre los perdedores, Sólo Candombe (Winning Prize) ha sabido arrimar en los clásicos, al igual que Leal Blues (Le Blues), y son lances.

Día de Nacional en Palermo. Día histórico para el turf. Un potrillo buscará la copa, la gloria, ¿cuál de ellos conseguirá abrazarla?