Mereció 125 puntos y quedó séptima; Winx sigue liderando con 130 libras; parámetros incomprensibles

La Federación Internacional de Autoridades Hípicas dio a conocer una nueva edición del Longines World’s Best Racehorse Rankings y, quizás más que nunca esta temporada, los “números” a los que llegaron los handicappers son incomprensibles.

La fenomenal yegua australiana Winx (Street Cry) mantuvo el liderazgo con 130 puntos, habiendo ganado durante el último período de estudio el TAB Turnbull Stakes (G1). De una libra es la diferencia con Gun Runner (Candy Ride) y Poet’s Word (Poet’s Voice), sus escoltas, mientras que Crystal Ocean (Sea the Stars) queda en cuarto con 128.

Haber ganado el QIPCO Irish Champion Stakes (G1) le permitió a Roaring Lion (Kitten’s Joy) subir a la quinta colocación, dejando cuarto a Accelerate (Lookin At Lucky), que dio otra sólida demostración en el Awesome Again Stakes (G1) de Santa Anita Park para llegar a los 126 puntos.

Pero la gran sorpresa fue la bajísima consideración que los handicappers tuvieron sobre el estupendo triunfo de la inigualable Enable en el Prix de l’Arc de Triomphe (G1), el último fin de semana, que mereció escasísimas 125 libras, dejándola séptima en el ordenamiento a la par de Cracksman (Frankel).

Nunca se pueden entender los parámetros que los “especialistas” toman en cuenta. La batalla está perdida si se intenta justificar una carrera de caballos y a los caballos de carrera calculadora mediante. Ojo, impresión e información son elementos muy superiores a los números en el estudio de una performance, y, en ese rango, lo de Enable fue descomunal, pues había sufrido contratiempos físicos desde que reprisó ganando el September Stakes (G3) de Kempton, un mes antes. Esa tarde al galope a Crystal Ocean, que está bastante por encima en el ordenamiento.

Para tener una idea del error gravísimo de los hombres de la IFHA se debe decir que la victoria del neocelandés Generation en el Celebration Cup Handicap (G3) de Hong Kong “cotizó” en 123 puntos. Un disparate que nadie podrá justificar sin caer en el ridículo.

Muchos de los propios dirigentes de la IFHA saben que el actual sistema de rankings juega en una dimensión intolerable, pero todo sigue adelante por cuestiones económicas, pues el auspiciante solicita el nombre actual de mejor caballo del mundo.

Hoy muchos compradores alrededor del planeta solicitan el puntaje de rating a la hora de cotejar cuestiones para una compra, pero cómo confiar en cifras sin sustento y cómo permitir que el mundo del turf se maneje con ellas.

O la Federación se replantea el tema o la poca credibilidad que aún le queda quedará por el camino. Ya con cambiar el nombre a la mejor actuación de la temporada se encontrará parte de la solución; después, ya habrá que entrar en el sistema de medición…

¿Sudamérica? No existe. Sus carreras alcanzan promedios de 110, las buenas, claro, condenada a un segundo plano sin contemplarse ni las fenomenales actuaciones de sus representantes a nivel mundial ni las dificultades para mantener los “números tolerables” ante la contínua partida de sus mejores figuras. Aquí, como en el ranking, las cuestiones económicas mandan…