Después de debutar llegando a más de 18 cuerpos hace menos de un mes en Limerick, He Knows No Fear dio el golpe en la cuarta prueba de ayer a un sport de 300/1

DUBLIN, Irlanda (Especial para Turf Diario).- La cuarta carrera de este jueves en Leopardstown, el hipódromo de esta ciudad, quedará en la historia. Para perdedores y sobre una milla en el césped, se produjo allí el batacazo más grande de todos los tiempos en el turf irlandés cuando el 3 años He Knows No Fear alcanzó su primer triunfo a un sport de 300/1, superando la anterior marca y que había sido establecida en 2017 por Killahara Castle (Vertical Speed) ganando a 200/1.

Criado, propiedad y entrenado por Luke Comer, el hijo de Mourayan y Tripudium (Night Shift) había debutado -con un pagarían de 250/1- hace menos de un mes en Limerick, terminando décimo segundo a 18 cuerpos de Comfort Line (Alhebayeb) en una competencia de idénticas características, mostrando ahora significativas mejores y que lo llevaron sin escalas al primer lugar.

Con la conducción de Chris Hayes, vino en la mitad del grupo, atropelló con fuerza, se colocó segundo en las 100 yardas finales y alcanzó a tapar en el disco y por la cabeza al gran favorito Agitare (Teofilo), que había dominado cuando todavía quedaban 200 metros por recorrer.

Según informó el Thoroughbred Daily News, la empresa William Hill tomó 86 jugadas para He Knows No Fear, mientras que alrededor de 100 apostadores “apoyaron” al caballo por la vía de Paddy Power.

“Teníamos alguna expectativa cuando debutó en Limerick, pero partió tan mal que no pudo recuperarse, dejándonos sin nada”, comentó Jim Gorman, asistente de Comer al mismo medio, feliz por el buen momento de sus caballos y por el tremendo batacazo.