En marzo, el Haras Cardales se suma a las liquidaciones…
22 Febrero, 2018 Share

En marzo, el Haras Cardales se suma a las liquidaciones…

La cabaña de Luis Seglín dispersará su stock de yeguas madre, potrillos 2016 y destetes

Tiempos duros para la hípica argentina, hundida en una crisis de proporciones aún inciertas y que depende, en mucho, de los movimientos que el gobierno de la provincia de Buenos Aires, con María Eugenia Vidal a la cabeza, tenga planeados a futuro y de sus ganas de sentarse en una mesa de negociaciones con la actividad hípica.

Mientras tanto, ante ese panorama que tiene más nubarrones que claro, se conoció ahora que el Haras Cardales, el emprendimiento de Luis Seglín, liquidará todo su stock el sábado 17 de marzo próximo en las instalaciones de su centro de entrenamiento, sobre la Ruta 6, cerquita de la Ruta 8, camino a Campana.

La venta, que estará a cargo de Sebastián di Nucci y su firma Racehorse, incluirá 11 yeguas madre -todas menos una preñadas por Luck Money-, 9 productos nacidos en 2016 y otros 9 pertenecientes a la generación 2017.

Además, se incluirán seis ejemplares en entrenamiento y un pequeño grupo de yeguas madres pertenecientes a los haras San Lorenzo de Areco y La Milagrosa.

La liquidación del Haras Cardales se suma a las que se avecinan de La Esperanza y La Biznaga y también a la inminente desaparición en su versión actual del Haras Caryjuan sobre el que en las últimas horas se dijo que fue vendido a tranquera cerrada, aunque sin confirmación oficial.

Es indudable que la decisión de la gobernación de bajar en principio el fondo de reparación que reciben los hipódromos de San Isidro, La Plata, Azul, Tandil y Dolores del 12 al 9 por ciento, con el plan de llevarlo a cero en un tiempo no decidido aún, ha golpeado fuerte en muchos actores de la industria hípica, con muchos de ellos decididos a no depender de cuestiones estatales para cerrar sus puertas, pues cada día que pasa es dinero que se invierte y podría convertirse en pérdida total de avanzar el plan que hasta ahora propuso vidal con su gente.

Cierto es que el turf argentino sufre desde hace muchos años de una sobre producción que cada vez se hace más difícil de colocar, haciendo pocos competitivos algunos emprendimientos y tirando casi hasta el piso el valor de ciertos productos, pero la seguidilla de cabañas que toman el camino de la liquidación viene dándose con más asiduidad de lo pensado, pues no eran muchos que una reducción de stock podría ser un camino lógico.

La Biznaga, La Esperanza, Cardalaes y siguen las firmas de nombres de haras que cerrerán sus puertas para siempre. Más allá de “grandes”, “medianas” o “chicas” la preocupación empieza a ganar la carrera de la hípica argentina, al menos, hasta que no se tenga un panorama de lo que pueda llegar a pasar en el corto y mediano plazo. Pensar en el largo, en Argentina, es una utopía gigante.