Los potrillos de Bob Baffert dieron espectáculo en sendas versiones del Arkansas Derby (G1), sobre 1800 metros

HOT SPRINGS, Arkansas (Especial para Turf Diario).- Como la gran mayoría esperaba, Nadal (Blame y Ascending Angel, por Pulpit) y Charlatán (Speightstown y Authenticity, por Quiet American) (foto) mantuvieron sus invictos este sábado en las dos divisiones que se disputaron en Oaklawn Park del Arkansas Derby (G1-1800 m, US$ 500.000 de bolsa, arena), mantuvieron sus invictos y ratificaron su pertenencia al grupo de los más destacados potrillos en los Estados Unidos, liga que también juega por estas horas Tiz the Law (Constitution), mandamás en la costa este.

Las dos moles estuvieron descollantes, potentes, imparables, colaborando con la inagotable voracidad de Bob Baffert, entrenador de la “yunta”, cuando de forjar figuras para las carreras de la Triple Corona se trata. El entrenador que pulió a American Pharoah (Pioneerof the Nile) y Justify (Scat Daddy), las dos últimas joyas que fueron capaces de alcanzar el trofeo más preciado de todos, tiene ahora dos nuevas ilusiones, dos verdaderas máquinas de correr.

Parecen tener una marcha más Charlatán -cuyo nombre es idéntico con respecto a aquél hijo de Kasteel que allá por los ‘80 hacía estragos en la velocidad platense- y Nadal, el primero ingresando de la forma más impresionante posible al duro proceso selectivo y el restante ratificando todo lo bueno que había mostrado antes en el San Vicente Stakes (G2) y en el Rebel Stakes (G2).

La pandemia y el traslado del Kentucky Derby (G1) al primer sábado de septiembre jugaron a favor de los grandes héroes sabatinos en el planeta turf, sobre todo en el caso de Charlatán. La reprogramación evitó que llegaran inmaduros a la carrera más dura de todos, esa que ahora enfocan con ganas, sin planes en el corto plazo de por medio, por cierto.

Con Martín García en sus riendas, Charlatán ni se dio cuenta que tenía rivales, liderando desde el salto con holgura y paso firme y desprendiéndose en la recta para terminar ganándole por 6 cuerpos a Basin (Liam’s Map), mientras que Gouverneur Morris (Constitution) remataba tercero al pescuezo, todo tras 1m48s49/100.

Nadal, por su lado, como aquél acalambrando los relojes con sus parciales, tuvo alguna que otra molestia cerca durante algún tramo, pero, ya en la recta, explotó a fondo sus enormes condiciones. Dio la sensación de que King Guillermo (Uncle Mo) le iba a descontar en el cierre, pero Joel Rosario -que ganó 5 pruebas en la reunión- castigó oportunamente, y el pichón de crack puso sexta para disparar y cruzar la meta con 3 largos sobre aquél, tras 1m48s34/100.

Ahora llegará el tiempo para Baffert de pensar cómo hará para mantener en tan buena forma a sus dos pichones de crack hasta que llegue el momento de las carreras por las rosas. De aquí a 5 semanas, el único gran desafío en el calendario sería el Santa Anita Derby (G1), y, por ahora, ninguno de los dos estará presente. Claro, el cuidador, seguro, primero disfrutará…