Los más destacados los acercaron Do Share en el Tom Fool (G3) y Chocolate Kisses en el Honeybee (G3)

Candy Ride nunca deja de ser noticia. Su generosidad gigante da que hablar semana a semana, como ocurrió el sábado último en los Estados Unidos, cuando sus crías alcanzaron tres victorias clásicas, dos de ellas de grado. El crack argentino, que cumple una nueva temporada de servicio en Lane’s End Farm a un costó de US$ 80.000, trepó hasta el sexto lugar de la estadística gracias a esos resultados.

En Aqueduct, el Tom Fool Handicap (G3-1200 m, arena) vio al seis años Do Share alcanzar la victoria más trascendente de su campaña, aniquilando por 6 1/2 cuerpos a Life in Shambles (Broken Vow) en excelentes 1m8s77/100. El pupilo de Michael Maker, que es castrado y muestra la misma familia materna del campeón Suggestive Boy (Easing Along), costó 40.000 dólares la última temporada en la venta de training de Fasig-Tipton, sin duda alguna, una inversión estupenda.

Casi al mismo tiempo, pero en Oaklawn Park, la potranca Chocolate Kisses llegó también al festejo más trascendente de su trayectoria llevándose el Honeybee Stakes (G3-1700 m, arena), prueba que es parte del proceso selectivo hacia el cada vez más cercano Kentucky Oaks (G1).

A cargo de Mark Casse, y vendida como yearling por 410.000 dólares en Fasig-Tipton Agosto, superó por 1 cuerpo a Motion Emotion (Take Charge Indy) y ahora lleva 3 discos al cabo de apenas 7 presentaciones.

En la pista sintética de Turfway Park, en tanto, el 7 años Nun the Less superó por 1 cuerpo a Lanier (Lewis Michael) en el Kubota Kentucky Cup Classic Stakes.

Como para completar el panorama, Candy Ride se lució también como padre de padrillos Ocurre que Twirling Candy, su continuador más destacado hasta ahora, produjo a Concrete Rose, guapa ganadora del Florida Oaks (G3-1700 m, césped), por medio largo sobre la inglesa Blowout (Dansili).