El hijo de Manipulator le ganó por 3 cuerpos a Expressive Smart en el Clásico Austria (L), después de casi 6 meses de ausencia

Hacía casi seis meses que Heavy Love no corría y, ciertamente, su reprise en el Clásico Austria (L-1400 m, césped de diagonal), la prueba más importante de la jornada del viernes en el Hipódromo de San Isidro, no parecía la más sencilla de todas. Por un lado, enfrentaba a varios rivales con pergaminos y otros en pleno ascenso, y los 58 kilos que le asignó el handicapper le agregaban un “problemita” extra.

Sin embargo, los 500 kilos del hijo de Manipulator lucieron como nunca y el zaino llegó al mejor triunfo de su campaña con una facilidad un tanto inesperada, justo cuando el almanaque le muestra cerquita su cumpleaños número siete.

De potrillo había pintado bien el caballo criado por el Haras Río Dois Irmaos, aunque luego se fue diluyendo entre cambio de colores y de entrenador. Pero desde que llegó a manos de Nicolás Martín Ferro y se calzó la blusa del Stud Herencia Eterna, todo se encaminó y su trayectoria ingresó en un espiral que lo llevó a ser casi siempre protagonista.

En el Austria, Eduardo Ortega Pavón trajo siempre al margen de lo que sucedía adelante a Heavy Love, dejando que Suggestive Burg (Suggestive Boy, 55 1/2) y el veterano Expressive Smart (Expressive Halo, 61 1/2) lucharan adelante, aunque con parciales que se fueron acelerando con el correr de los metros, pues pasaron los 400 metros iniciales en 24s27/100 y los 800 en 46s49/100.

Una vez en el derecho, la energía le duró poco a Suggestive Burg, que renunció inesperadamente para terminar cerrando la marcha. Expressive Smart quedó sólo adelante, pero poco le duró la ilusión a su gente, pues a su izquierda avanzó con total libertad Heavy Love para dominar y distanciarse con comodidad, estableciendo 3 cuerpos de ventaja sobre el alazán, con Hit Empeñoso (Hit It a Bomb) quedando tercero a 2 1/2 más, todo tras 1m22s14/100.

En Mizzenway (Mizzen Mast), Heavy Love festejó así por sexta vez en su campaña y segunda clásica, se sacó encima la reprise y tiene a la vista un par de clásicos en la milla donde puede soñar todavía con más…