El hijo de Cima de Triomphe lideró de principio a fin para batir por 3 cuerpos a Joy Filoso, en San Isidro

El camino ascendente de Endler encontró en el domingo de San Isidro su emoción más grande hasta ahora. Luego de tres triunfos condicionales consecutivos en La Plata, el hijo de Cima de Triomphe y Encomiada (Southern Halo) se hizo perdiz en la delantera para imponerse sin mayores inconvenientes en el Clásico Río de la Plata (1200 m, césped), bajo un calor agobiante.

Luego de dos muy malas primeras muestras sobre pista alterada, el pupilo de Gustavo Romero fue encaminando su campaña cuando encontró pista normal. Salió de perdedor por 5 cuerpos, repitió por 2 1/2 y dio señales de futuro interesante al batir por otros 3 a Ette Candy (Sidney’s Candy).

Lógico entusiasmarse, y de allí el salto a los clásicos y el regreso a San Isidro, que deparó una actuación sin fisuras para Endler, ayudado por un Francisco Leandro encendido. Adelante desde el metro 1, el zaino del Stud El Chuchi marcó el paso bajo parciales cómodos de 25s63/100 y 48s7/100, y para cuando el favorito Joy Filoso (Filoso Emperor) intentó comprometerlo en la recta, el ahorro de energías había sido grande. Rebotó contra una pared el preferido del público, y Endler no sólo se mantuvo al frente, sino que estiró 2 1/2 largos sobre aquél, con Callupino (Lizard Island) completando la trifecta a otros 4, todo al cabo de 1m9s85/100.

Criado por el Haras Santa Inés, Endler lleva ahora 4 lauros consecutivos sobre 1200 metros y ahora su panorama a futuro tiene merecidamente un horizonte bien distinto, incluso, pensando el volver a intentar más arriba en la distancia.