El caballo brasileño, que había sido tercero en la edición 2021 de esa misma carrera, superó claramente al héroe de la Dubai World Cup

DEL MAR, California (Especial para Turf Diario).- La fantástica actualidad de los caballos sudamericanos en las pistas de los Estados Unidos tuvo este sábado un nuevo triunfo de los grandes. En la mejor actuación de su campaña, el brasileño Royal Ship le ganó con contundencia al favorito Country Grammer (Tonalist) en el San Diego Handicap (G2-1700 m, arena normal, US$ 302.000 en premios) y sacó pasaje con chapa de candidato hacia el Pacific Classic (G1).

Con Mike Smith en sus riendas, el pupilo del gran Richard Mandella superó por 2 1/4 cuerpos al héroe que tuvo la última Dubai World Cup (G1), dejando atrás a otros rivales de mucho peso como Mandaloun (Into Mischief), que sigue lejos de su mejor forma y ahora sólo pudo terminar en la cuarta posición y a más de 7 cuerpos del hijo de Midshipman y Bela Val (Val Royal).

Royal Ship, que había sido tercero en esta misma prueba hace 12 meses, largó abierto y en la primera parte de la recta opuesta ya se arrimó al lote de vanguardia que en ese momento comandaba Defunded (Dialed In). Por cuarta línea, Smith puso a correr al zaino en el codo y llegó adelante ya con ventajas, que conservaría y ampliaría hasta liquidar el pleito en 1m42s75/100.

“Me propuse no hacer nada que no quisiera, y si quería ir hacia adelante, lo iba a dejar. Empezó a avanzar fuerte en el opuesto y ya no se detuvo. Espero que esta victoria le permita a Richard sentirse mejor, él junto con Gary, su hijo, han hecho un gran trabajo con el caballo”, contó Smith, dedicándole la victoria al preparador, en su casa con COVID.

Royal Ship es el quinto ejemplar sudamericano y primero brasileño que consigue quedarse con la victoria en el San Diego Handicap, siguiendo el camino de los argentinos Figonero (Idle Hour, 1972), Matún (Beigler Bey, 1974), Fanatic Boy (Mat Boy, 1993) y Catch a Flight (Giant’s Causeway, 2015).

Para el zaino del Fox Hill Farms y que fuera ganador del Grande Premio Estado do Río de Janeiro (G1) en su país, fue el octavo triunfo en 18 salidas, y tercero clásico en el Norte, pues ya había vencido en el Californian Stakes (G2) y en el John Shear Mile Stakes (L).