La hija de Manipulator se llevó el Selección (G1) de La Plata, donde rodaron Liza Nistel e Infiel

LA PLATA.- El silencio casi total se adueñó del cierre del Gran Premio Selección de Potrancas (G1-2000 m), este jueves en el Bosque. Sólo se escuchaba a la amplia parcialidad de Manuca Rosalina festejando, lógicamente, luego del contundente triunfo de la hija de Manipulator en las Oaks sureñas. Para el resto, era un momento de mezclar sensaciones: lejos de las fotos, en el codo, Liza Nistel (Van Nistelrooy) luchaba por mantenerse en pie tras rodar, y a sólo unos metros del disco Infiel (Star Dabbler) era vencida por el dolor y caía muerta tras fracturarse la caña izquierda.

Son parte del deporte la alegría y la tristeza; que corran en yunta los sentimientos o que lo hagan por separado, cualquiera de las dos opciones están siempre “en el bolillero”. Es la naturaleza de cualquier competencia. Claro que para los amantes de la hípica de corazón no hay imagen más dolorosa que la de un caballo lesionado, con su destino sellado, y la ambulancia cerca atendiendo al jinete -los, en este caso…- que tuvo la desgracia de caer. Por suerte, en este caso, ni Eduardo Ruarte ni Altair Domingos sufrieron consecuencias serias por los revolcones, aunque el brasileño fue atendido por un corte en su rostro.

En lo hípico, el Selección ofreció la mejor versión de Manuca Rosalina, dando un salto gigante de calidad con la llegada de las distancias largas y, particularmente, en las pocas semanas que transcurrieron desde su apagado cuarto puesto en el Clásico Diego White (G3) hasta la tarde de ayer.

Conducida por Eduardo Ortega Pavón, la pupila de Néstor Pastor nunca corrió demasiado lejos en un desarrollo que se hizo bastante lento. Movió en el codo el paraguayo, y la potranca del Stud El Azulgrana respondió; dominó al pisar la recta, sacó ventajas y, apartada de la parte trágica de la prueba, se desentendió del resto para llegar a la meta con 2 1/2 cuerpos de ventaja sobre Cartomancie (Catcher In the Rye).

La perdedora Perfecbuena (Perfectperformance) fue tercera y Joy Chismosa (Fortify) se coló cuarta en una cuatrifecta imposible de acertar. Valentina Pop (Star Dabbler), la gran favorita, terminó quinta a 7 1/2 cuerpos, en pobre labor, con Joy Mimosa (Fortify) detrás, también volando bastante más bajo de lo esperado. Todo transcurrió en 2m5s61/100, un segundo más lento con respecto a lo que le tomó a Raven Master (The Leopard) ganar el Clásico Jockey Club de la Provincia de Buenos Aires (G2).

Criada en el Haras La Pasión, Manuca Rosalina es hija del generoso Manipulator, que, sólo con sus tres años, tiene esta temporada otras crías protagonistas grandes del proceso selectivo con Mandolina Czech, el invicto Hyperloop, Spring Glory y Esa Pasión, entre otros.

Por línea baja, la ahora mejor potranca del Bosque es nieta de la inolvidable Laramie Moon (Laramie Trail), con la genética interminable del Haras El Candil y ganadora aquí del Clásico Fernández Guerrico (G2) y en los Estados Unidos del Santa Monica Handicap (G1)…