Estadounidenses y japoneses ya pudieron verse en la pista del King Abdulaziz Racecourse; arribos desde Francia, España y República Checa al Aeropuerto Internacional King Khalid

Por Diego H. Mitagstein

RIYADH, Arabia Saudita (Especial para Turf Diario).- Los movimientos se hacen cada vez más fuertes por aquí alrededor de lo que la próxima semana será la quinta edición del mitin de la Saudi Cup, con el detalle de que ahora se dan por igual en el Aeropuerto Internacional King Khalid como en el King Abdulaziz Racecourse.

Mientras que las delegaciones extranjeras continúan llegando a esta ciudad, la pista del cada vez más lindo y moderno hipódromo del Jockey Club de Arabia Saudita, ya empezó a disfrutar de los trabajos de varias de las grandes figuras de la serie, como los caballos estadounidenses y japoneses, sin olvidar las cartas locales, con Defunded (Dialed In), una importación reciente, a la cabeza de las esperanzas.

En horas de la madrugada de Argentina aterrizaron los caballos procedentes de España, Francia y República Checa, y en las próximas horas lo estará haciendo el resto, quedando para el final (el martes) aquellos que son entrenados en el vecino Emiratos Arabes Unidos, entre ellos, el argentino Oasis Boy (Asiatic Boy), como informó ayer Turf Diario, que animará el importante Saudi Derby (G3), sobre una milla y en la arena.

Los flashes, las cámara y cada una de las miradas estuvieron posadas esta mañana en cracks como Saudi Crown (Always Dreaming) (foto) o National Treasure (Quality Road), figuras de la delegación estadounidense y que vienen de ganar el Lousiana Stakes (G2) y la Pegasus World Cup Invitational Stakes (G1), respectivamente.

También galopó suave Senor Buscador (Mineshaft), escolta de National Treasure hace algunas semanas en Gulfstream Park, mientras que White Abarrio (Race Day), último héroe del Breeders’ Cup Classic (G1), no se dejó ver.

Varios japoneses de los importantes también cumplieron trabajos de rutina a sólo unas horas de su llegada, como el imponente Lemon Pop (Lemon Drop Kid) o una figura de renombre internacional como Ushba Tesoro (Orfevre), que en 2023 saltó al estrellato llevándose la Dubai World Cup (G1) en Meydan, Dubai, para luego no responder en el Classic como se esperaba.

Poco a poco el King Abdulaziz Racecourse va tomando más color y levantando temperatura, a la espera de que llegue el grueso de los allegados, profesionales y periodistas hacia lo que será otra gran semana en esta ciudad, donde la Saudi Cup ya se instaló como uno de los espectáculos más importantes de cada temporada, captando con su potencial económico cada año a muchos de los mejores caballos del mundo. En 2024, no será la excepcióon. El show está por empezar.