En un fin de semana sin demasiado vuelo, la buena cosecha del ídolo y los triunfos de Full do Jaguareté (foto) y Nordland, destacados

RÍO DE JANEIRO, Brasil (Especial para Turf Diario).- No fue un fin de semana de esos potentes el que se vivió aquí, pero, como siempre sucede, dejó tela para cortar. En esta ciudad, en el Hipódromo da Gávea, el ídolo Jorge Ricardo sumó este domingo un nuevo doblete y llevó su total de primeros puestos a 13.011, agigantando su leyenda; en Cidade Jardim, en tanto, el potrillo Full do Jaguareté hizo caso estricto a la lógica y Nordland encabezó un notable 1-2-3 del padrillo Courtier (Pioneerof the Nile) en el Clássico Emerson (L-2400 m, césped).

Lo de Ricardinho a los pies del Corcovado ya no sorprende a nadie. Cada vez más afirmado en su vuelta a casa, el jinete de 58 años terminó su domingo sumando dos nuevos lauros. Primero fue efectivo en la guía de New Emperor (Holy Roman Emperor) en una prueba sobre 1000 metros de césped, para después repetir con Olympic Istambul (Redattore), sobre idéntica pista y distancia.

Con antecedentes muy superiores respecto a sus tres únicos rivales, el enorme favorito Full do Jaguareté dio espectáculo en los 2200 metros del Clássico Ricardo Lara Vidigal, disputado en la pista interna de arena. Con Maikon Mesquita en sus riendas, el ganador luchó por la punta durante la primera parte del desarrollo con Go Petrus Go (Catcher In the Sky), muy abiertos. Pero en la recta la paridad se acabó el pupilo de Mario André empezó a desprenderse y terminó llegando al disco con 17 1/4 cuerpos de ventaja sobre Oakland Bay (Wild Event) tras 2m15s2/100.

En la grama, en tanto, la paridad fue bastante más evidente, aunque en el cierre fue Nordland la que pudo cruzar la meta con 1 1/2 largo sobre Post Sugar mientras Grande Kiko era tercero al pescuezo, en un capote absoluto de Courtier, el padrillo que es revelación esta temporada y que ahora en el segundo semestre sigue alcanzando resultados importantes, tal como había ocurrido en la parte inicial de la temporada. Al cuidado de Fabiano Loezer y confiado a las manos de Antonio Mesquita, el ganador sacó pasaje hacia el Derby Paulista (G1).