En un nivel superlativo, el brasileño alcanzó un récord histórico al convertirs en el primer jinete que se impone en las estadísticas de los tres hipódromos principales en una misma temporada

Diego H. Mitagstein

Francisco Leandro atraviesa un momento estupendo. Para muchos, la mayoría, es el mejor jockey por estos días en la Argentina, el hombre llamado a suceder el liderazgo que por tantos años portaron Pablo Falero, Jorge Ricardo, Jorge Valdivieso y Jacinto Herrera, entre otros.

Tiene la confianza en su nivel máximo, acierta bastante más de lo que se equivoca y lo refrendó hace tan sólo unos días cuando se convirtió en el primer jinete en la historia del turf nacional que consigue ganar las estadísticas de los tres hipódromos principales, Palermo, San Isidro y La Plata, en una misma temporada.

“A pesar de lo que vivimos, de la pandemia, de que se achicó nuestro año turfístico, terminé muy conforme por cómo me fue. La gente, los propietarios, los profesionales y Luan Souza, mi agente, me dieron la posibilidad de lucirme y de poder ganar muchas carreras; de volver a ponerme en mi mejor forma, porque hoy me veo, me siendo, mejor que nunca. Tengo caballos que corren y la confianza a pleno, fundamental para poder ganar; no es lo mismo cuando corrés confiado que cuando no. Es como cuando te dan instrucciones, que te sale todo al revés; si te dejan correr, conociendo los caballos, claro, estás más tranquilo y te equivocás menos”, cuanta Leandrinho a modo de balance, saliendo ya hacia el Bosque, donde tiene varios compromisos asignados.

Nunca como hoy los máximos referentes de San Isidro y Palermo están yendo a La Plata. Pablo Falero iba muy ocasionalmente, por ejemplo, Jorge Ricardo algo más ya cuando buscaba de lleno su récord. Pero no ha sido una constante. La colonia de jinetes sureñas siempre tuvo nombres bien diferentes, pero ahora no. El brasileño da su punto de vista: “Creo que está todo mucho más tranquilo, se respeta más que antes, cuando se golpeaba mucho. Hay muy buena gente y me tratan muy bien, hoy todos corremos en todos lados y eso se terminó de entender. Además, cuando llegué a la Argentina vine a trabajar, a sacrificarme, y no quiero quedarme en mi casa viendo una serie, prefiero siempre ir a trabajar donde me llamen”.

Cuando Turf Diario entrevistó hace un par de semanas a Pablo Falero, el uruguayo nombró a Francisco Leandro como el número uno del momento aquí, y también que cuando el turf volvió a rodar tras el corte por la pandemia notó que estaba “falto”. Se le traslada la inquietud al protagonista, y coincide: “Tiene razón Pablo. Me costó volver a ponerme en forma, porque nunca es lo mismo trabajar que correr, y además a los caballos tampoco les fue fácil rendir al máximo después de tanto tiempo. Una vez que pasaron las semanas todo se encarriló y pude ganar un montón de carreras”.

-Hace pocos días se conoció tu decisión de dejar de ser monta oficial del Haras Firmamento. ¿Cuáles fueron las razones?

-Los resultados no se nos estaban dando y estábamos complicados; siempre cuando no ganás es más difícil. No tenía mucha libertad para trabajar, lo hablamos con Ezequiel (Valle) y decidimos seguir ya sin contrato de por medio, sin compromisos. Estoy muy agradecido a Juan Carlos Bagó y a todo el equipo de Firmamento por todos los buenos años que transitamos juntos, que me abrieron sin dudas muchas puertas aquí, porque siempre el respaldo de una caballeriza tan importante empuja. Ojalá podamos seguir logrando triunfos juntos en el futuro.

-Y también se dice que firmaste contraton con Santa Elena…

-Sí, es cierto. Cuando Mónica López vio que había terminado mi relación exclusiva con Firmamento me llamó y me hizo una oferta que me cerraba, sin tener una dependencia absoluta de mañana, porque ellos cuidan en el campo. Voy a ir a montar cuando me lo soliciten. Y capaz tengo un segundo contrato (risas…).

Cuenta el jinete que hoy trabaja mayormente con Nicolás Martín Ferro, Gustavo Romero y que Carlos D. Etchechoury comenzó a darle montas, al igual que Juan C. Etchechoury (h.), pues Wilson Moreyra, monta oficial de Rubio B., está accidentado.

-¿Vas a viajar a correr a Miriñaque a los Estados Unidos?

-Esa es la idea, pero habrá que ver cómo está el tema de la pandemia, si puedo salir y entrar, las cuarentenas. Ya tengo la Visa y el pasaporte listos. Sería un sueño poder tener esa experiencia, porque jamás corrí allá

-¿La aventura pensada por Dubai es pasado no?

-Sí, definitivamente. Antonio Cintra tiene su jockey y todo también se complicó un poco por lo que está pasando. Pero veremos qué pasa con Miriñaque, quizás el destino me termina llevando igual a vivir ese desafío. Sería un sueño cumplido.

-¿El tema económico en Argentina te hace pensar en emigrar? 

-Me afectó mucho todo el tema de la devaluación y la economía, sería para pensar si alguna vez me llega un ofrecimiento. Es interesante siempre, pero por ahora no está en mi cabeza, estoy ganando mucho acá, bien montado y contento.

-¿Qué carrera disfrutaste más ganar en 2020?

-El Dardo Rocha, sin dudas. La quería, por todos, por Firmamento, por mí, por el caballo que tiene un gran corazón. Me dio una alegría enorme poder conseguirla. Fue una gran satisfacción.

-¿Y cuál te quedó “atragantada”?

-El Latinoamericano con Miriñaque. Estaba todo dado para ganar y no pudimos. El caballo se fue sin poder triunfar nunca en el césped y se lo merecía, además de la trascendencia de lo que significa la carrera, de la mucha plata que había de por medio. Fue un combo; una frustración.

Después de trabajar con Sergio Cajal, Fabio Romero y Santino Girat como agentes, hoy es su compatriota Luan Souza el que ayuda en el día a día a Francisco Leandro: “Es una mano grande y tiene mucho mérito en haber ganado tanto. Me conoce, conoce el turf argentino, estoy tranquilo de tenerlo a mi lado y muy conforme. Muchas veces hablamos sobre las montas y en otras respeto su opinión y sus decisiones. Hacemos un buen equipo”, finaliza.

La Plata lo espera para seguir sumando victorias, con la satisfacción de quedarse con las tres estadísticas en 2020. Pero lejos está de dormirse en los laures Francisco Leandro, que redobla la apuesta y quiere repetir.