La hija de Pure Prize arrancó con el pie derecho su campaña para el grupo de estadounidenses que la adquirió

Como informó Turf Diario en exclusiva hace un par de semanas, Irisa fue vendida para un grupo de propietarios de los Estados Unidos. La hija de Pure Prize no tuvo mejor forma de responder a esa confianza “estrenando colores” ganando el Clásico Arturo R. y Arturo Bullrich (G2-2000 m, arena), pase inicial del Campeonato Palermo de Oro para yeguas en 2019 y una de las pruebas estelares con que contó la magnífica tarde de sábado en el circo de Avenida del Libertador.

En su vuelta al ruedo tras llegar tercera de Global Beauty (Global Hunter) en el Gran Premio Copa de Plata (G1), en diciembre y sobre el césped de San Isidro, la pupila de Agustín Pavlovsky hizo pesar su categoría para batir por 2 cuerpos a Joy Rosetta (Fortify), mientras Star Austral (Cosmic) era tercera al anca.

Con Aníbal Cabrera en sus riendas, Irisa se desempeñó a la expectativa durante buena parte del desarrollo, con Momix (Include) saliendo decidida a marcar el paso. Enemiga en las apuestas, la nieta de Orpen empezó a mejorar en los tramos finales de la curva y rápido cobró protagonismo. Dominó por 350 metros y arriba controló sin inconvenientes a la favorita, que descontó, es cierto, pero rebotó contra la pared que construyó la ganadora.

De 4 años, Irisa demoró 2m1s60/100 para alcanzar la quinta y más importante victoria de su campaña, obligando a pensar grande a sus nuevos propietarios y a Ignacio Pavlovsky (h.), el agente que llevó a buen puerto la negociación. Ocurre que el Campeonato Palermo de Oro tendrá sus próximos pasos en los grandes premios Gilberto Lerena (G1-2200 m, césped) y Comparación (G1-2000 m, arena), con el detalle para nada menor que esta última prueba, como sucede desde hace varias años, clasificará a su vencedora hacia el Breeders’ Cup Distaff (G1) a disputarse el 1 de noviembre próximo en la arena de Santa Anita Park…