El ex velocista asumió el desafío de ir a mayores distancias esta temporada y se quedó con el Estrellas Mile

Expressive Smart se ganó un lugar en la historia. El alazán completó la alegría del Stud El Clan Corrientes y de María Fernanda Alvarez y Walter Suárez, sus entrenadores, redondeando el doblete de Estrellas que habían comenzado con Calzonetti (Sidney’s Candy) en el Junior Sprint (G3) con una resonante victoria en el Gran Premio Estrellas Mile (G1-1600 m, arena).

El ex velocista ratificó la decisión adecuada que sus allegados tomaron a fin del año último: ir en búsqueda de conquistar la media distancia. Fue la frutilla de la torta para a un recorrido de crecimiento y adaptación a exigencias diferentes que siempre lo vio terminar primero, más allá del mal trago que resultó haber perdido por distanciamiento en el Clásico Asociación Argentina de Fomento Equino (L).

Obedeciendo a los mandatos de un pedigree “diseñado” para ser mucho más que un sprinter, el alazán estuvo maravilloso en el Mile, manejando los hilos del desarrollo bajo la mano maestra de Francisco Leandro y construyendo una pared en la recta ante el doble ataque de Mister Key (Key Deputy) y Top One Scape (Cityscape), que finalmente debieron conformarse con llegar segundo y tercero a 3/4 de cuerpo y ventaja mínima, respectivamente.

Corrió muchísimo Expressive Smart, decorando su éxito con un tiempazo de 1m32s90/100 y llegando, por fin, a ese disco de G1 que se le había escapado en su etapa de velocistas en un par de oportunidades, como cuando secundó a Le Perseverant (Emperor Richard) en el Unzué de 2017 o en el tercero de Elogiado (Archipenko) en el Sprint (G1) de la temporada anterior, también al cabo de la tarde de las Estrellas. Cría de Firmamento, Expressive Smart, cuya tercera madre es la campeona Mi Quimera (Good Manners) demostró que ningún objetivo es imposible cuando hay seriedad en el trabajo y sobra la fe. Sin olvidar su enorme calidad y categoría. Pieza fundamental en esta historia de superación.