El hijo de Strategic Prince no debió esforzarse para llevarse la mejor prueba del domingo en San Isidro

La “confianza” es cosa seria en un caballo de carrera. Chocar muchas veces contra elementos superiores con malos resultados, achica, complica, hasta puede arruinar a un buen ejemplar. Por eso el movimiento de Carlos D. Etchechoury con Fantasioso fue inteligente.

El hijo de Strategic Prince había fallado dos veces en el plano gradual, y para el entrenador lo mejor fue bajar un peldaño, anotarlo en el Clásico Cocles (L-2400 m, césped) y esperar su recuperación. La decisión no sólo fue inteligente, sino acertada, pues el zaino que compite para el Stud Chelsea ganó cómodamente la mejor prueba de la jornada en el domingo del Hipódromo de San Isidro para recuperar esa tan mentada “confianza”.

Gran favorito, Fantasioso sacó provecho de las virtudes propias y se aprovechó de las falencias ajenas para batir por contundentes 3 1/2 largo a Ludo Joy (Fortify), conformando la “exacta” anticipada por Turf Diario en la previa. Corrido lejos al comienzo por Altair Domingos, se fue acercando en el derecho, entró rápido en terreno de protagonismo y por los 300 metros ya corría al frente con el triunfo asegurado.

Cargó más atrás Ludo Joy, y se llevó un meritorio segundo lugar dada su condición de simple titular de una conquista. A 3/4 de cuerpo, Hidden Beach (Treasure Beach) se quedó con el último escalón del podio, todo tras 2m37s18/100, clara evidencia de una pista bien complicada para todos al cabo de la tarde.

Criado por Carlos Luther, también su propietario, Fantasioso responde a una de las más antiguas familias del entrañable Haras Ojo de Agua y ahora quedó listo para seguir buscando entrometerse entre los fondistas más destacados en la grama del norte, en un segundo semestre de actividad plena.