El criador tendrá 2 potrillos nacidos en su Haras Las Raíces corriendo el Jockey Club

Mezcla de orgullo, satisfacción y esperanza lucen las palabras de Federico Caracoche, el hombre detrás del Haras Las Raíces y que este sábado en el Hipódromo de San Isidro tendrá dos potrillos nacidos en su campo corriendo con opción el Gran Premio Jockey Club (G1): Pierna de Reyes (Strategic Prince) y Endormoon (Endorsement).

Ya sabe de triunfos importantes la cabaña, una de las más jóvenes y pujantes de la hípica nacional, y también de pasarle cerca a algún que otro Classic; un montón si se tiene en cuenta que recién en 2008 empezó a “caminar”. “Fuimos segundos hace un par de años en el Nacional con Grand Soho (Grand Reward), tuvimos productos corriendo los últimos dos Pellegrinis y el año pasado con Forty One (Archipenko) nos dimos el gusto de ganar nuestro primer G1”, suma, fortaleciendo en “números” una inversión fuerte tanto en yeguas madre como en una crianza de primer nivel.

No tiene padrillo Las Raíces, pero sí muchas reproductoras que cualquier haras envidiaría. En sus campos están hoy la campeona Emotion Parade (Parade Marshal), as G1 Forty Paulina (Roar) y otras clásicas como Forty Marinesca (Roar) y Maracuja (Halo Sunshine), entre otras.

El concepto “boutique” es la guía: “Tenemos muy pocos nacimientos cada año, entre 15 y 17. Por eso para nosotros llegar a correr un Jockey Club con 2 productos es una sensación de felicidad indescriptible, que te hace ver las cosas de forma diferente en un país que económicamente es complicado y en el que nuestra actividad no escapa de lo general”, agrega Caracoche, que agradece todo el trabajo y el cariño que en el haras pone el equipo, comandado por Marcos Tarelli y Matías Castagnari.

Se le pide analizar a sus dos “sueños”, y arranca por Pierna de Reyes: “Corre con nuestros colores porque es de un amigo que no tiene, y esperamos verlo en la definición. Corrió muy bien el Ensayo, llegó fuerte, y en la cancha dio un salto. Es una carrera abierta y creo que está entre los candidatos, aunque siempre un Jockey Club es difícil”.

Llega el turno de su opinión sobre Endormoon, y la expectativa se nota es grande: “Está con nosotros por esas cosas que tiene el turf, y siempre le tuvimos mucha fe. Tuvo sobrecañas y lo reprisamos 8 puntos para llegar a la Polla, ganó bárbaro. Después tuvo problemas en Palermo, pero así y todo fue sexto. Ahora va los 2000 metros y en el césped, pero esperamos una buena labor de su parte”.

Las Raíces también tiene su base en el exterior, con un par de potrancas en entrenamiento bajo la mano de Ignacio Correas (h.) en Lexington. Fonda Romana (Roman Ruler), una de ellas, viene de ganar en 3 de sus últimas 4 salidas, la más cercana en un exigente allowance en Churchill Downs. La otra es una dos años por Brazen Beau y Emotion Parade, que viniera en el vientre de su madre cuando esta fue adquirida por Caracoche en Tattersalls, Inglaterra.

Además de Forty One, Las Raíces ya crió otros buenos caballos como Pepper’s Pie (E Dubai), Foot Band (Footstepsinthesand), Días y Flores (Exchange Rate), La Javiera (Ghostzapper), Candy Cash (Señor Candy) y Forty’s Birthday (Harlan’s Holiday).

Caracoche espera con bastante ansiedad lo que ocurra mañana en el Gran Premio Jockey Club. Un triunfo en el Classic más antiguo del país resultaría un espaldarazo único para Las Raíces en su camino. “El turf te da muchos golpazos, en el campo, en el stud, económicos. Pero cuando te toca ganar una carrera importante nos olvidamos de todo eso para disfrutar por lo que tanto trabajamos. Ojalá el sábado podamos sentir de qué se trata levantar semejante trofeo”, dice en la despedida Federico Caracoche, cuyo entusiasmo contagia…

Diego H. Mitagstein