El manager de la divisa de Camilo Bautista reconoció que la paciencia y el trabajo del stud jugaron papeles preponderantes para los triunfos de Ballado’s Beach y Jazz Seiver en los G1 de Palermo

Por Simón Mitagstein

El equipo de Las Monjitas tocó el cielo con las manos el sábado último en Palermo. Si bien ya conocían de memoria de qué se trata y qué se siente al ganar un G1, dar doblete de la máxima escala el mismo día es mucho más que eso, es llegar al éxtasis total en materia hípica; sentir que todo por lo que se trabaja se da junto.
En la maraña de abrazos y felicitaciones que fue esa foto inolvidable con Jazz Seiver (Super Saver) tras su triunfo en el Gran Premio de Honor (G1), y que llegó a los pocos minutos de que Ballado’s Beach (Treasure Beach) les diera el Gran Premio Gilberto Lerena (G1), Tomás Fernández Llanos, manager de la divisa de Camilo Bautista no podía con su alegría.
“Lo único que lamento de esto es no poder darle un abrazo acá, en vivo, en la foto, a Dany -Carlos D. Etchechoury, el entrenador de ambos ejemplares-, pero las cosas se dieron así. Tiene una dedicación y una pasión por su trabajo que para nosotros es vital y los resultados están a la vista. Yo convivo con el diariamente y soy testigo de lo que hace, el estar en todos los detalles, el equipo es increíble”.
Hay buenos caballos, gente capaz de por medio y la pizca de suerte siempre necesaria, pero Tomás es contundente: ” Ojalá que hubiera muchos más como Camilo, que vengan a la Argentina, invier-tan en la actividad y confíen en nuestra capacidad para alcanzar los objetivos. Es un apasionado del turf, de los caballos y de nuestro país por sobre todas las cosas. Le tiene una fe ciega al el trabajo que rea-lizamos, no sólo en nosotros, sino que es un admirador de los profesionales, de la crianza que se hace en nuestro país”.
Llega el momento de hablar de las dos grande victorias, y Ballado’s Beach gana el tirón en materian de impresiones. Dice Tomás: “El triunfo fue más que esperado. En 2023 nos ganó Belleza De Arteaga (Cosmic Trigger) en tiempo récord, y la yegua mostró que está a la altura de las mejores de la división. Siempre cumple y esta pista y distancia le encantan, como se pudo ver. Siempre se pensó en hacerle una campaña en el pasto, perdió con Ca-triona (Fortify), con Emerit Craf (Mas-tercraftman), que es una pinga y que hoy no estuvo en la carrera, y esta tarde se nos dio. Las carreras como esta se esperan, se sueñan, y nuestra yegua fue preparada para eso, Dany le dio todo el tiempo necesario entendiendo que no le gusta correr seguido, cada 2 ó 3 meses es lo ideal, y su pista es la grama.

“Tiene una sanidad envidiable porque corrió muy pocas carreras. El hermano, Glorious Moment (Treasure Beach), que ganó dos G1 y su madre, Ballado’s, Cat (Saint Ballado), que era era una muy buena yegua que le compramos a Juan Garat, tenían esas características, así que la satisfacción es muy grande. Tocamos el cielo con las manos, y seguramente fue su despedida de las pistas. Ella se merece retirarse estando arriba, porque la luchó toda su vida para llegar a este punto y no tenemos más que pedirle, Lo más sensato y a punto de cumplir 6 años, es que dis-frute del descanso y ese es el camino, es-perando que sus hijos nos den las mismas alegrías que ella nos dio”.
Sobre Jazz Seiver Fernández Llanos reconoce que su triunfo “No fue de ninguna manera fue una sorpresa para nosotros. El caballo había corrido muy bien el Nacional de 2022 que ganó Niño Gua-po (Catcher In the Rye) en esta pista y con el tiempo fue madurando. Hubo un muy buen trabajo con él que se hizo en el stud para tranquilizarlo y hacerle una campaña con menos carreras y siempre cumplió.
“Ganó G1 a los 3 años, fue segundo de Natan (Señor Candy) en el Classic (G1), cuarto en el último Pellegrini (G1) delante de muy buenos caballos y ahora nos dio esta alegría inmensa. Nunca tuvo un problema físico, sólo que lo cuidamos por su genio, que le jugaba en contra y le impedía dar todo su potencial. A los caballos hay que esperarlos, lo mismo pasó con Ballado’s Beach, lo importante es que estén sanos, bien, que tengan oficio como se consiguió con ellos”.
Tomás Fernández Llanos, y todos en Las Monjitas, guardarán en un marqui-to la tarde del sábado último en el Hipódromo Argentino de Palermo y, claro, seguirán soñando con más fotos de G1, de esas a las que nadie termina nunca de acostumbrarse…