El invicto, la figura de la serie y gran candidato para el Breeders’ Cup Classic (G1), genera un magnetismo impresionante

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)

LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- No es de esos caballos que desde lo físico resultan irresistibles. Tiene tamaño, da la sensación de estar algo “levantado”, pero Flightline tiene una presencia única; sin dudas, sabe que es bueno. Su actitud en la pista ya se le conoce bien, pero en las mañanas, cuando camina, cuando espera, también hace las cosas de los buenos.

Mira lejos cada vez que puede, y hasta en ocasiones, pareciera que disfruta de las fotos y las cámaras; que las buscara. El hijo de Tapit es, sin duda alguna, la gran figura de la Breeders’ Cup 2022, y eso es mucho decir si se tiene en cuenta que en la versión 39 de la serie si hay algo que sobran son cracks.

Invicto en 5 actuaciones, con el antecedente más cercano de haber ganado casi en tiempo récord y por más de 19 cuerpos el Pacific Classic (G1), Flightline genera expectativas enormes hacia otra actuación fenomenal, distinta, única; quizás, la última de su campaña.

“La vibra es definitivamente distinta este año, de esa que uno siempre busca, quiere”, dice John Sadler, preparador de “la bestia”, que cuando lo consultan sobre si siente presión, contesta: “Presión tienen todos los demás”.

El entrenador continúa ante el cronista: “Todo hasta aquí ha sido estupendo, y quiero agradecer a la gente de Keeneland por hacer este evento posible, son sensacionales. Para nosotros fue algo muy especial cuando el sábado último hizo su último trabajo y 200 ó 300 personas estaban en la tribuna en la oscuridad sólo para presenciarlo. La recepción ha sido increíble y esperamos lo mejor para el sábado”.

El sorteo de partida deparó la posición número 4 para Flightline y, al respecto Sadler expresó: “Es un buen lugar, y hubiéramos estado felices con cualquiera que nos tocara. Creo que tratándose de una carrera de 2000 metros hay mucho tiempo hasta la primera curva como para encontrar un puesto; entonces, por mí, está más que bien.

El crack apareció en escena este miércoles bien temprano, alrededor de las 6 de la mañana, cuando abrió la pista, y luego, a las 10,30, reapareció, pero sólo para caminar hasta la zona de ensillar y la redonda y realizar el muy tradicional schooling. Fue impresionante ver la gente que había en la redonda buscándolo, entre periodistas, visitantes, curiosos y otros de los participantes en la serie que no se perderían ver de cerca al caballos que la mayoría busca ver consagrarse el sábado en el Classic.