El fantástico padrillo argentino abrió el 202 con una noticia de altísimo impacto para el turf de esta parte del mundo y gracias a la victoria del zaino en el Joe Hernandez Stakes (G2) de Santa Anita Park

Por Diego H. Mitagstein

El primer día de 2022 llegó con una noticia para la cría argentina y sudamericana en general: el irrepetibe Candy Ride llegó a los 100 hijos ganadores clásicos en su paso por la reproducción, una hazaña que ningún otro caballo nacido en esta parte del mundo había conseguido redondear nunca antes.

Cuando el siete años Chewing Gum cruzó este domingo adelante en el Joe Hernández Stakes (G2-1300 m, césped, US$ 251.000 de bolsa) de Santa Anita Park, el campeón cruzó mucho más que una línea, supero mucho más que una marca. Simplemente: hizo historia.

Ya todos tenemos muy en claro que Candy Ride nació con una estrella diferente, primero para ser una estrella de las pistas en el país y luego en los Estados Unidos, para luego romper varias barrera cuando llegó el momento de que ingresara a la reproducción, pues no sólo está considerado como uno de los mejores reproductores del mundo, sino que ya se ha transformado en un consistente padre de padrillos y en un abuelo materno de alto impacto.

Conducido por el italiano Umberto Rispoli y al cuidado de William Mott en New York, Chewing Gum accedió por fin a ese triunfo importante que tanto buscó. Después de 23 actuaciones se hizo clásico, mostrando mucha clase para superar por apenas el hocico a Beer Can Man (Can the Man), y convirtiéndose en una de las grandes figuras de la jornada que abrió el año en Santa Anita Park, con cuatro pruebas de grado de por medio.

Chewing Gum es otra muestra de la enorme afinidad que toda la línea paterna de Candy Ride muestra cuando encuentra por la parte baja del pedigree genética con Storm Cat de por medio. En el caso del caballo propiedad del Pantofel Stable, el Wachtel Stable y Jerold L Zaro, su abuelo materno es Forestry, hijo del crack de Overbrook y, dicho sea de paso, de amplio paso por Sudamérica.

Hacía 12 actuaciones que Chewing Gum no ganaba, aunque en esa seguidilla había tenido varias labores destacables, como en ocasión de escoltar a su compañero Casa Creed (Jimmy Creed) en el Jackpocket Jaipur Stakes (G1) de Belmont Park.

Nacido en 199, Candy Ride muestra números tremendos en la reproducción según Equineline, fuente de información de peso en los Estados Unidos y el mundo. Ganador de la estadística de padrillos de los Estados Unidos hace un par de temporada, y entre los líderes en 5 oportunidades, a lo largo de 15 generaciones en edad de correr ya tiene 1737 productos, con 1169 de ellos que compitieron. Un total de 828 de ellos ganaron en conjunto 2880 carreras, produciendo ganancias por 124.223.097 dólares. Como se dijo al principio de la nota, 100 ya son titulares clásicos y 7 de ellos se graduaron como campeones.

A la hora de recordar a sus crías más destacadas, la gran actualidad de Gun Runner en el haras con su primera camada, liderando con récord la estadística de freshman sires en 2021, obliga a ponerlo adelante en la lista, al margen de que fue Caballo del Año en el Norte; pero Shared Belief y Game Winner, ambos campeones 2 años machos, son también nombres fundacionales para el crack criado en el Haras Abolengo.

El año arrancó con una noticia increíble para el turf argentino y sudamericana, todo gentileza de un caballo distinto, que nació para hacer historia y que, al final del camino, quizás sea recordado como el más grande de todos los tiempos ante un legado formidable…