Tras casi 4 meses sin actividad por un accidente, el aprendiz volvió este martes y ganó en las 5 carreras en que compitió, en 4 de ellas haciendo pareja con el entrenador Marcelo Sueldo

LA PLATA.- Pocas veces visto lo que se dio este martes en el Hipódromo de La Plata y que tuvo como gran protagonista al aprendiz Gonzalo Borda, que volviendo a las competencias después de casi 5 meses de inactividad por una lesión, ganó en las 5 carreras de las que tomó parte, en 4 de ellas haciendo pareja con Marcelo Sueldo, aunque este último estuvo representado por Emiliano Juárez ya que está pagando una suspensión.

El profesional había salido de escena el 8 de mayo último, cuando sufrió traumatismo de cráneo sin perdida de conocimiento y una complicada fractura en el tercio distal de su pierna derecha durante una mañana de ensayos en Palermo, en el momento en que había acumulado nada menos que 54 victorias en sólo un puñado de meses. Ahora, con los 5 lauros que agregó ahora, quedó a sólo 1 disco de pasar a descargar 3 kilos, es decir, a la segunda categoría de aprendiz.

La cosecha de Borda arrancó en la cuarta carrera, donde con Don Radar (John F Kennedy y Doña Churra, por Cima de Triomphe, Haras San Benito) consiguió una clara victoria, para luego volver a correr en el séptimo turno, donde repitió destino de disco con Del Otario (Tantos Años y Feliz Cumple, por Manipulator).

En la novena Borda estuvo otra vez en las fotos con Fran Scat (Knockout y Solride, por Equal Stripes, Ricardo A. Pandolfo), y la historia se repitió en la undécima con Sarpado Spring (Greenspring y Sand Wells, por Poliglote, Haras Vikeda). Finalmente, el último de los festejos llegó en la décimo segunda carrera y con Golpe Duro (Easing Along y Gone for Christmas, por Gone West, Haras La Pasión).

Tanto Del Otario, cuanto Fran Scat, Sarpado Spring y Golpe Duro revistan a las órdenes de Marcelo Sueldo, que viene teniendo un 2022 impresionante, sumando en total 53 victorias a la fecha (sumando las propias y las contabilizadas a Juárez).

Gonzalo Borda volvió con ritmo impactante, ratificando aquellas buenas sensaciones de antes del accidente y anticipando que el descargo le durará poco, poquísimo, apenas un abrir y cerrar de ojos…