El hijo de Mr. Prospector festejó sus 35 años anteayer, convirtiéndose en uno de los caballos más longevos entre los grandes

Tiene un piquete gigante todo para él, y vaya si se lo ganó; adorado, querido, venerado, anteayer el fenomenal Forty Niner cumplió nada menos que 35 años, provocando una celebración más que merecida en el Shizunai Stallion Station japonés, donde pasa su vejez en el retiro. Desde 2007 permanece alejado de la reproducción, pero su nombre, su historia y su legado jamás son ni serán olvidados por los miles de fanáticos que tiene alrededor del planeta turf.

El alazán de sangre real que descolló en las pistas y que luego fue capaz de convertirse en un padrillo brillante, luce aún hoy un estado de salud maravilloso para una edad tan avanzada, difícil de alcanzar por cualquier caballo. Javier Farache, venezolano e hípico fanático aporta los datos de que en materia de longevidad entre los grandes cracks, lo de Forty Niner es casi un récord. Lyphard (Northern Dancer) llegó a vivir 36 años en el Gainesway Farm, y Stop the Music (Hail to Reason) murió a los 35 años en la misma cabaña.

Forty Niner nació en 1985 y tuvo como cuna el histórico Claiborne Farm, en Lexington, Kentucky, colores que también defendió durante su fabulosa campaña de pistas. Al cuidado de Woody Stephens, el hijo de Mr. Prospector y File (Tom Rolfe) corrió en 19 oportunidades, alcanzando 11 triunfos y 5 segundos. Consagrado como Campeón 2 Años de 1987 en el norte, entre sus victorias aparecen las que consiguió en el Champagne Stakes (G1), en el Futurity Stakes (G1), en el Travers Stakes (G1), en el Haskell Invitational Stakes (G1), siendo además segundo en el Kentucky Derby (G1),m en Florida Derby (G1), en el Woodward Handicap (G1) y cuarto en el Breeders’ Cup Classic (G1). Su derrota en el Kentucky Derby es recordada por el desafortunado lugar de partida número 17, cayendo por apenas la cabeza ante la potranca Winning Colors (Caro).

Forty Niner fue retirado para la reproducción en 1989, cuando apenas cumplía los 4 años, volviendo a Claiborne Farm donde produjo caballos tan notables como Distorted Humor, Coronado’s Quest, Ecton Park, Editor’s Note, End Sweep, Gold Fever, Marley Vale, Miss Tobacco y Nine Keys, todos ganadores de grupo uno, lista a los que se pueden agregar otros destacados vencedores graduales como Banker’s Gold, Ide, Pikepass, Roar, Scoop the Gold, Tour, etc.

El crack fue Leading Freshman Sire en 1992 y en 1996 quedó tercero en la estadística general de reproductores de los Estados Unidos por sumas ganadas. Un año antes, en 1995, fue adquirido por el Shizunai Stallion Station y exportado a Japón, donde su producción más generosa tuvo como representantes a la estupenda Utopía y otros buenos caballos como Admire Hope, Juno Zoffy, Kinetics, Biwa Shinseiki, Koolinger, Million Bell, Road Ahead, Shadow Scape y Tsurumaru Fighter. En total fueron 56 sus crías ganadoras clásicas.

La importancia de Forty Niner en la cría continuó a través de sus descendientes, convirtiéndose en un padre de padrillos fabuloso. Allí están sus hijos Distorted Humor y End Sweep (Leading Freshman Sire de 1998 en USA) como muestra más elocuente.

En ese sentido, en Sudamérica encontró uno de los principales puntos para dejar huella. En Argentina sirvieron sus hijos Luhuk, Roar, Editor’s Note , Tactical Advantage y Dalhart, todos productores de G1; en Brasil sobresalió principalmente con Jules; en Perú con Apprentice; y en Chile con Rich Man’s Gold. Y sólo por mencionar algunos ejemplos.

También un abuelo materno destacado, Forty Niner vive tranquilo en Japón, disfrutando de su retiro y de sus envidiables 35 años. Un crack en las pistas, un padrillo excelente, hoy es uno de los caballos de carrera más viejos del mundo.