El jockey disfrutó de un sábado estupendo ganando Classic y Distaff y está cerca de cumplir uno de sus más grandes sueños

Por Simón Mitagstein

La serie de las Carreras de las Estrellas dejó varias figuras el sábado último en Palermo y, sin dudas, una de ellas fue la del jockey Francisco Leandro, que se dio el gran gusto de dar doblete al imponerse en el Distaff (G1) con Soviet Catch (Catcher In the Rye) y en el Classic (G1) con Durazzo (Fortify). “Fue un día soñado para mí como profesional, me sentí feliz, realizado por los resultados que tuve”, cuenta el brasileño, en un alto de su siempre “entretenida” actividad, este lunes.

Después de un accidente que lo tuvo un par de meses alejado de las pistas el último ganador de las estadísticas nacionales llegó justo para reprisar unos días antes de las Estrellas, y por eso confiesa: “Venía de una lesión, llegaba falto para competencias de tanta importancia y trabajé muy duro durante la semana para estar lo mejor posible.No llegué en mi plenitud, debo reconocerlo, pero sí entre 7 y 8 puntos seguro. Gracias a Dios los caballos me ayudaron y ganamos lindas carreras”, comenta al respecto.

El primer gran grito de la tarde para Leandrinho llegó con Soviet Catch, y a la hora de dar sus impresiones sobre la victoria de la yegua de Carampangue, explica: “Correrla en el Criadores me sirvió para conocerla, porque era la primera vez que la montaba. Ese día la esperé todo lo que pude porque venía muy fácil, y cuando entró al derecho la yegua parejeó y llegó cerquita; fue de mucha utilidad para que nos conociéramos. Ahora hablamos de venir esperando y nos dio un buen resultado; en la recta, cuando le pude buscar libertad, la puse de firme y pasó a ganar temprano. En la cámara pareció más brava porque arriba La Validada (Valid Stripes) volvío por adentro. Ella tiene una atropellada larga y pareja y ojalá que siga sana para las carreras grandes que quedan en el resto del año. Me puso contento por Api -Agustín Pavlovsky, el entrenador- y también por Ignacio, que confió en mí y me respetaron la monta a pesar de estar lesionado”.

El jockey “estira” el agradecimiento para con Héctor Cruz, Rubén Quiroga y todo el equipo de Durazzo, sobre el que vierte conceptos generosos durante la charla: “Es un gran caballo, lo corrés donde querés. La idea era venir tranquilo, más atrás, pero como la carrera no se hizo ligera lo puse entre tercero y cuarto, y en el derecho, cuando lo busqué, dominamos. Rápido me vino a ganar Kodiak Boy, pero llegó hasta ahí y pensé: este no me gana, porque se de la calidad de Durazzo. Los buenos hacen todo fácil, dejan todo en la cancha y, si sigue como hasta ahora, debería ser el principal candidato para ganar el Pellegrini. Siempre le tuve mucha confianza en cuanto a que correr en la arena no iba a ser un problema para él, por el pedigree y por el físico que tiene, pero hacía falta que esa impresión se confirmara en una cancha como la de Palermo, que en algunos momentos se pone brava; por suerte nos tocó una pista que estaba buena”.

La tarde podría haber sido todavía más productiva para Francisco de haber estado, como había ocurrido en el Montevideo (G1), en las riendas de Subsanador (Fortify), el potrillo que se llevó el Juvenile (G1). El jockey montó a Chanclette (Super Saver), pues tiene un compromiso de palabra con el Stud Disco Eterno, y también se refirió al tema: “No pude correr a Subsanador que para mí era muy superior al resto y ganó como debía.Mi potrillo tenía una sola carrera y pesar de eso hizo tuvo una buena tarea y creo que tiene futuro. Sus dueños son nuevos en la actividad, invirtieron, me gustó el proyecto y por eso les monto”.

En este regreso uno de los objetivos de Francisco Leandro es recuperar el primer lugar en los rankings. “Ahora hay seguir sumando porque los muchachos me sacaron ventaja o se vienen. La estadística está bastante disputada, hay muy buenos jockeys y hay que seguir trabajando para dar pelea hasta el final. Soy un agradecido a los entrenadores y propietarios que siempre me buscan para correr sus caballos, y por eso entreno muy duro para poder retribuir en la cancha la confianza que me dan diariamente”.

Sabida es la ilusión que guarda el profesional de poder tener una oportunidad en el exterior, y sorprende: “Muchos saben de mi sueño correr afuera, en Europa, Estados Unidos o en Asia. Ahora me llegó ahora una propuesta para ir a Estados Unidos que estoy analizando, y, si se concreta, sería un mojón para mí y me encantaría probar. Ya tengo 32 años y creo que tengo que aprovechar ahora para cumplir esa meta. Veremos si se hace…”.

Entre triunfos grandes y sueños de posibilidades fronteras afuera, Francisco Leandro no pierde oportunidad de mostrar todo el talento que tiene como jockey, como durante el sábado, cuando fue una de las Estrellas de la tarde…