El jockey se accidentó en la redonda de exhibición antes de la novena competencia y tras realizarse estudios en la Clínica Bazterrica se comprobó la lesión

La tarde de lunes transcurría sin novedades destacables en el Hipódromo de Palermo, pero en la previa de la novena carrera sucedió un hecho triste y que cambió el semblante de todos. Ya montada en la redonda de exhibición, Shanna (Dynamix) se abalanzó, sorprendió a Francisco Leandro, su jockey, y lo lanzó contra la empalizada de madera que rodea el sector. El brasileño cayó feo y pronto se advirtieron gestos de dolor; dolor fuerte. Era en su tobillo derecho, que, una vez trasladado a la Clínica Bazterrica se confirmaría fracturado, lo que le demandará una operación (en principio se realizaría el próximo martes) y luego varias semanas de kinesiología y recuperación.

Líder en la estadística de los 3 hipódromos principales, tal como terminó la historia en 2020, Leandrinho había vuelto a la acción a principios de junio, pues a mediados de abril había tenido otro accidente, aquella vez rodando con La Cultural (Hurricane Cat) cerca de cruzar el disco, lo que le terminó ocasionándole una fractura en la clavícula izquierda.

En lo que va de 2021, el jinete se impuso en 251 competencias, con un porcentaje del 22,5 por ciento, y el segundo en el ranking general, William Pereyra, lleva 165 primeros puestos. Francisco Leandro tenía una buena ocasión de pasar el récord de victorias en una temporada en Argentina y que posee Jorge Ricardo con 467 desde 2008.

Francisco Leandro había conseguido 4 nuevos discos el domingo en La Plata y este lunes había cruzado con Coloretta (Endorsement) en la tercera competencia, aunque ahora su actividad entrará en una nueva pausa.

De su lado están la juventud y las ganas, y una mentalidad ciento por ciento positiva, esa que para un jinete es vital, pues los riesgos de la profesión están siempre latentes, por mejor montado que uno esté. Será otra vez tiempo de recuperación para el brasileño, que vive el 2021 entre muchísimos éxitos y estos sinsabores propios de su trabajo.