El mejor potrillo de 2018 en Maroñas retomó su mejor forma y se lució en las manos del jinete brasileño

MONTEVIDEO, Uruguay (De un enviado especial).- Después de un 2019 en el que apenas pudo competir en un par de oportunidades, el brasileño Aero Trem retornó al nivel que le permitió ser uno de los mejores potrillos de su generación para consagrarse con mucha comodidad en en el Gran Premio Pedro Piñeyrúa (G1-1600 m, arena), la prueba que abrió el siempre atractivo mitín de Reyes el lunes último en el Hipódromo Nacional de Maroñas.

Titular de la Polla de Potrillos (G1) y también del Jockey Club (G1) en aquél 2018 en el que quedó a un escalón de alcanzar la Triple Corona, el hijo de Shanghai Bobby encontró el desarrollo perfecto para sacar provecho de su atropellada y de una conducción precisa por parte de Francisco Leandro, el brasileño que es líder en Argentina y que también fue parte importante de la fiesta aquí.

Por casi un año estuvo sin correr el zaino del Stud-Haras Old Friend, que encabezó el 1-2 del entrenador Antonio Cintra al batir por cómodos 3 1/2 cuerpos al favorito Almoradi (Top Hat) tras excelentes 1m33s84/100.

También dueño del Gran Criterium (G2) y tercero en el Clásico Ensayo (G3), Aero Trem liquidó con mucha solvencia una prueba difícil en los papeles y que vio a Fitzgerald (Put It Back), vencedor en la versión anterior del Piñeyrúa, terminar cuarto, a pura vergüenza y corazón.

Hermano materno de Friends of Gold (Vettori), triple ganador gradual en Brasil, Aero Trem pertenece a una familia que le dio enormes satisfacciones al Haras Old Friends, la misma del excelente Blade Prospector (Music Prospector) y del campeón velocista Pico Central (Spend a Buck), que se quedó con el Grande Premio Major Suckow (G1) en su país antes de brillar en el exterior, consagrándose en el Metropolitan Handicap (G1), el Vosburgh Stakes (G1) y el Carter Handicap (G1) de los  Estados Unidos.

Después de un período en el que su ausencia hizo que el gran público lo olvidara un poco, Aero Trem lució renovado, pleno, listo para recuperar el tiempo perdido a fuerza de triunfos grandes, incluso, pensando en volver a los 2000 metros y sus alrededores.