Por segunda vez en dos meses, el jockey brasileño consiguió ganar 7 pruebas en una misma reunión, cerrando el primer trimestre con un total de 163 discos, una marca impresionante

Ganar 7 carreras en un día es una misión casi imposible para un jockey; conseguirlo dos veces en dos meses ya directamente un milagro. Pero el Francisco Leandro versión 2021 se está convirtiendo en un hombre capaz de todo, incluso de lograr una hazaña semejante. Como ocurrió el 30 de enero último, este miércoles, y otra vez en el Hipódromo de San Isidro, el brasileño festejó por siete en una misma tarde, confirmando su liderazgo absoluto y ratificando que lo que toca lo “transforma en disco”.

Infernal a esta altura lo de “Leandrinho”, que terminó marzo con un total de 163 victorias y en la proyección anual se avisora que el récord de 467 primeros puestos en un año que ostenta desde 2008 su compatriota Jorge Ricardo caerá inexorablemente y por mucho. 

Todo tiene que conjugarse para cruzar el disco 7 veces adelante, pero es indudable que el talento juega un papel preponderante. Alguna carrera puede ganarse por la superioridad de un caballo sobre sus rivales, pero no todas; siempre, pero siempre, el jockey tiene alguna ingerencia. Y si hay algo que Francisco Leandro tiene es variedad en su libreto. Le encanta correr de atropellada, pero cuando viene adelante, mejor cuidarse. Hay un dato más: hoy tiene en su cabeza una tranquilidad envidiable, que lo hace esperar un segundo más que muchos, tiempo suficiente si de turf se habla para hacer la diferencia.

Bien temprano arranco la cosecha de Francisco, pues en la primera carrera ya se sacó la foto en las riendas de Sol de Areco (Not for Sale), el gran favorito. Corriendo de menor a mayor y dando ventajas viniendo abierto, el pupilo de Daniel Alberto Rubén dominó al pisar el derecho y le sacó 8 cuerpos de ventaja a Che Clásico (Sidney’s Candy), su escolta.

De inmediato repitió el jockey, ahora en la montura de Giant’s Boboman (Giant’s Pleasure), que también defendió el voto mayoritario del público. Aquí debió trabajar un poco más el piloto, pues el caballo preparador por Héctor Serratto se estiró en la curva, hasta encontrar ritmo al pisar el derecho y arremeter en la cuadra final para imponerse por 3/4 de cuerpo.

Sin montas en la tercera y cuarta carrera, Francisco Leandro mantuvo su “invicto” en la quinta con Aquidauana (Angiolo), con el regreso al disco del cuidador Nicolás Yalet -hacía más de 5 años que no cruzaba adelante, aunque pasó mucho de ese tiempo alejado de la actividad- y defendiendo los colores del Stud Las Telas, los de Team (Southern Halo), entre tanto buen caballo. Largando 16, fue arrimando a la yegua criada en el Haras El Paraíso para cargar en la recta y pasar de largo.

Con Romántica Jazz (Roman Ruler) quedó segundo en la sexta competencia, para luego ser cuarto con Olimpic Dreams (Most Improved) en la séptima, aunque en la undécima “arrancó de nuevo” con Athanea (Orpen) (foto), logrando el póker también proyectándola frente a las tribunas.

En la décimo tercera la victoria para el jinete llegó en las riendas de Leona Olivia (Storm Donoso), la gran favorita y que no tuvo mayores problemas para prevalecer de un extremo al otro y por 7 cuerpos.

De inmediato llegaría su sexto lauro con Starry Mix (Dynamix), otra vez corriendo adelante, hasta que en la despedida de la fecha Francisco Leandro redondeó su hazaña Punta India (Lizard Island), utilizando su receta preferida de aparecer en el derecho, con la libertad de la mitad de la pista como aliado.

Otra vez Francisco Leandro ganó 7 carreras en el Hipódromo de San Isidro. Otra vez le mostró a todos que es el mejor jockey de la actualidad y no sólo se afirmó al tope de las estadísticas, sino que apuntaló su ilusión de ser el jinete que más victorias alcanzó en la Argentina en una sóla temporada. A este ritmo, todo será sólo cuestión de tiempo.