Un 13 de agosto de 2010, en la pista pesada de Newmarket, el crack iniciaba su fabulosa historia ganándole en una carrera espectacular al no menos potente Nathaniel

NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- El 13 de agosto de 2010 fue viernes. La pista de Newmarket estaba blanda, había llovido. El European Breeders’ Fund Maiden Stakes, sobre una milla, tenía entre sus inscriptos a dos potrillos de los que se hablaban maravillas. Uno era un hijo de Galileo de Juddmonte Farms y al cuidado de Sir Henry Cecil. Su nombre era Frankel y aquella tarde, hace 10 años, se iniciaba una de las historias más maravillosas del planeta turf, la de, para muchos, el mejor de todos. 

El zaino majestuoso se cruzaba con su hermano paterno Nathaniel -sí, el hoy padre de Enable…-, con el que John Gosden tenía grandes ilusiones. Fue aquél el primer enfrentamiento de varios y que siempre tendrían el mismo ganador. En un carrerón, Frankel puso calidad para batir por medio cuerpo a su rival, aunque la diferencia entre ambos resultó un poquito más amplia ya que Tom Queally, el hombre que siempre montó al zaino de Juddmonte Farms, jamás lo exigió de firme.

Sería el comienzo de un trajinar por los hipódromos que vio a Frankel vencer en cada una de sus 14 presentaciones -10 de ellas en el plano de los G1-, siempre como favoritos, y en pistas tan distintas como Doncaster, Ascot, Newbury, Goodwood y York. El resto es historia conocida y el hoy padrillo sigue deslumbrando como entonces desde otra posición, pero siempre dando la nota.

Con 10 hijos ganadores de G1, 39 ganadores de grupo en el hemisferio norte y 12 por ciento de crías ganadoras graduales sobre corredores, Frankel sigue haciendo lo que siempre tanto disfrutó: lucirse.