El gran favorito superó por pescuezo y pescuezo a Rishikesh y Milione en el Handicap Juan Esteban Bianchi

Teniendo en cuenta la ausencia de Sweet Mana (Easing Along) y el flojo rendimiento de sus principales adversarios, podría pensarse que para el gran favorito Fromm (58 1/2 kg.) ganar el Handicap Juan Esteban Bianchi (2000 m, césped), este miércoles en el Hipódromo de San Isidro, resultó casi un paseo de salud.

Sin embargo, nada más lejos de la realidad, pues el hijo de Treasure Beach y Francina (Vision and Verse) debió apelar a toda su garra y a un Pablo Falero otra vez encendido para sacar adelante su sueño de Carlos Pellegrini batiendo por apenas pescuezo y pescuezo a Rishikesh (Pure Prize, 52) y Milione (Treasure Beach, 58).

Fue este último el que marcó un ritmo constante al frente, aunque sin un esfuerzo demandante. Detrás, Rishikesh se movía a un par de cuerpos y delante de Fromm. Casi que no hubo variantes hasta el derecho, donde el puntero aceleró y lo propio hicieron sus perseguidores.

Falero aprovechó un pequeño espacio entre aquellos, que casi estuvo a punto de cerrarse, y, con los tres en una línea, comenzó una lucha sin cuartel. Dominó Fromm por los 200 y de allí en adelante se mantuvo con la calidad como bandera, resolviendo su tercer impacto en cuatro salidas en 2m45/100.

Dancing Again (Heliostatic, 60 1/2) sólo pudo rematar sexto, dando otra muestra de que la dura temporada que atravesó le está pasando factura, y también que en el césped no rinde igual que en la arena; Puerto Real (Pure Prize, 61) corrió peor todavía y terminó y fue noveno a 10 cuerpos, en gestión para el olvido.

“Esperábamos un triunfo de su parte, aunque tal vez algo más holgado, pero estamos contentos porque está de vuelta. Pablo nos dijo que si hubiera podido encontrar libertad hubiera ganado mejor. Ahora empezaremos a prepararlo para el Carlos Pellegrini”, contó Lucas Gaitán, encargado de presentar al caballo criado en el Haras Vacación.

Hacia la gran carrera de diciembre caminará ahora Fromm, con el que Pablo Falero intentará despedirse a lo grande de la profesión. El camino será arduo, y claramente deberá dar un saltito de aquí hasta la carrera para alcanzar el objetivo. Seguramente sucederá, pues viene poniéndose a tono tras casi un año de ausencia. Cuando hay un buen caballo de por medio, todo es posible.