Debería haber saludado el insólito sistema de “carreras ganadas” aplicado en el plomo del Especial Jockey Club de Tucumán (1300 m)

LA PLATA.- Destacamos ya en infinidad de ocasiones que ese reparto de plomo por “carreras ganadas” que sigue aplicando la Oficina de Programas del Hipódromo de La Plata en tantísimas ocasiones termina desnivelando chances en lugar de nivelarlas, ante la obviedad de que en duelos de 4 años y más edad, como este martes ese Especial Jockey Club de Tucumán (1300 m), una yegua de 6 años como Grand Splendid (Grand Reward) “ganó más” que muchas de sus rivales menores por la simple razón de que tiene dos años más de campaña en el lomo y ya corría cuando las otras estaban naciendo… Pero como en esas carreras “todo triunfo vale uno”, una doble ganadora clásica y gradual como Fy Spree (Fortify) pudo cargar el peso mínimo de 52 kilos, los mismos de una ganadora de tres condicionales como Testarda (Roman Ruler)…

Con las gateras abiertas, la pesada Grand Splendid (6 años y 58 kilos) dio batalla a fuerza de nobleza, pero esa chapa de escolta que rescató en el final a las patas de Fy Spree tal vez la hubiera perdido también a manos de Testarda, si Martín Valle le elige a la zaina de El Quintón Lobos un andarivel menos comprometido. La Roman Ruler debió levantar en los 200 y su piloto reclamó contra la vencedora, pero el marcador fue confirmado.

La ausencia de Millera Stripes (Equal Stripes), a la que Roberto Pellgatta y Juan Saldivia decidieron dejar en su box palermitano, fue un golpe sensible para ese Especial Jockey Club de Tucumán, no solo porque hubiera sumado otra opción atracativa para el betting (a la de Pelle también le tocaban los 52 kilos) sino también para medir si esa seguidilla de triunfos que amasó en el Centro le alcanzaba para seguirla un escalón más arriba. Ya con las gateras abiertas, Fy Spree no soltó con las ínfulas que suele hacerlo y ligereó Grand Splendid para quedarse con la cuerda, seguida abierta por Danza Violenta (Violence), otra con tres impactos comunes en apenas 6 salidas y con los mismos 52 kilos, que Walter Aguirre llevó a 53 en otra muestra de que su profesionalismo sigue manteniendo a raya la balanza, aunque los años pasen para todos.

La cuestión es que la de Ortega fijó severos 23s44/100 en la cuerda y llegó a los 200 en raudos 1m11s55/100, mientras Fy Spree atacaba abierta, con Testarda también rápido a su flanco interno. Las dos yeguas más jóvenes y más livianas alcanzaron a la del Elsie y en los 100 se produjo el “choque” que dejó a la Roman Ruler de Valle fuera de carrera, al quedarse sin andarivel entre la Fortify y la Grand Reward, levantando. Fue largo el cabildeo del Comisariato, lo que hizo pensar a muchos que el marcador podía alterarse, pero de frente se vio que la Fortify de Angel Piana no modifica su línea o lo hace muy levemente, por lo que despojarla de lo que había conseguido en la cancha no hubiera sido justo. Lo que si quedó flotando fue la duda de hasta donde la de El Quintón Lobos hubiera exigido a la vencedora en un trámite sin fricciones. En fin, Martincito Valle está corriendo en gran nivel, se encontró en ese “cajón” y esta vez sus apostadores quedaron masticando bronca por lo que pudo ser, cosas que pasan…

El fallo fue de un cuerpo para la del stud El Albuin, a dos largos y medio cruzó Testarda, Más lejos Incasita (Incasico), Danza Violenta se paró hasta terminar quinta lejos (no está todavía como para tutearse con una yegua seria como Grand Spendid a rompe y raja) y Grandiosa Ilusión (Ilusor) cerró la marcha sin salir nunca del fondo. Con 7 años, la pupila de Vismara era otra de las que sufría ese regimen de carreras ganadas…

Ocurre que ese reparto perjudica de manera específica a los ejemplares mayores, porque hemos visto a caballos que ganaron varias a los 3 o 4 años, pero que luego a los 5 o 6 años se convirtieron en sombras de lo que fueron. Sin embargo, aún llegando lejos una y otra vez, jamás pudieron librarse de dar ventajas en los kilos, pagando lo que lograron dos o tres años antes. Y con un ganador múltiple de 6 o 7 años son pocas las opciones que pueden encararse, la solución sería nivelar esos especiales fijando kilos por actualidades, midiendo edades y niveles corredores, tarea de “handicappear” que el Bosque desatendió hace añares. Y cuidado, eso solo puede hacerse con conocimiento de causa, porque si se deciden a “renovarlo” como hicieron con algunos de los relatos de las carreras, tal vez sea “el mal menor” que todo siga como está…