Con el triunfo de su hija Noon Star (foto) en el Nottinghamshire Oaks (L) inglés, alcanzó a Danehill y con 347 es el padrillo que más crías ganadoras clásicas produjo en la historia

Seguramente bajo cualquier otra circunstancia el Nottinghamshire Oaks (L-2000 m, césped) que se corrió este miércoles en Nottingham, Inglaterra, no hubiera sido noticia. Pero el destino quiso que allí terminara adelante Noon Star, convirtiéndose en la 347ma. cría del formidable Galileo ganadora de una prueba de black-type, lo que le permitió al que para muchos es el padrillo más grande de todos los tiempos llegar al récord en esa materia igualando -seguro momentáneamente- a otro caballo distinto como Danehill (Danzig), los dos con el signo de Coolmore como denominador común.

De Juddmonte Farms, y al cuidado de Sir Michael Stoute, Noon Star es la sexta cría de una yegua formidable como Midday (Oasis Dream), que durante su paso por las pistas se alzó con trofeos de la jerarquía del Breeders’ Cup Filly & Mare Turf (G1), el Yorkshire Oaks (G1) y el Prix Vermeille (G1), siendo propia hermana de la G3 Midterm y materna de la clásica Mori (Frankel).

Muerto el 10 de julio del año último, por lo que por estos días se encuentra naciendo la que será su última generación, Galileo no ha parado de romper récords desde que llegó a la reproducción. En 2008 ganó su primera estadística en Gran Bretaña e Irlanda, repitiendo en 2010, para luego imponerse consecutivamente entre 2011 y 2020, inclusive. Ningún caballo en la historia ofreció más crías ganadoras de G1 o ganadoras de grupo como el inolvidable zaino, pasando otros récords a lo largo de su trayectoria. Por ejemplo, con 5 ganadores, es el padrillo que más Epsom Derby Winners produjo, dejando atrás a portentos como Cyllene (Bona Vista), Waxy (Pototooooooo), Sir Peter Teazle (Highflyer),  Blandford (Swynford) y su hermano paterno Montjeu (Sadler’s Wells), sin olvidar que no existe caballo que haya dado más Classic Winners.

Son muchos ya sus hijos que siguen sus pasos en la cabaña, comenzando por el crack Frankel, pero también pensando en Teófilo, New Approach o Nathaniel, y como abuelo materno ya también lo suyo es fenomenal, con nietos como St Mark’s Basilica (Siyouni), Night of Thunder (Dubawi), Saxon Warrior (Deep Impact), Ghaiyyath (Dubawi), Sottsass (Siyouni), Galileo Gold (Paco Boy), Snowfall (Deep Impact) o La Cressonniere (Le Havre). En Argentina, incluso, Sixties Song, Cima de Triomphe, John F Kennedy, Heliostatic y Treasure Beach son todos productores de ganadores de G1.

Galileo posee hoy todos los récords en materia de padrillos alrededor del mundo, y aquellas frases que lo despidieron hace casi un año cobran relevancia ante cada nueva barrera que deja atrás.  Había dicho John Magnier: «El efecto que ha tenido y tiene en la cría a través de sus hijos y de sus hijas será su último legado, con un suceso fenomenal sin precedentes». Y Aidan O’Brien, su entrenador, se sumó comentando: «Pude haber entrenado un montón de caballos, de todos los tipos que han recibido distintos tratos y preparación, pero pocos de ellos, de hecho, ninguno de ellos, tenía la mentalidad de Galileo, era de otro mundo».

Galileo igualó a Danehill en materia de hijos ganadores clásicos, y en cuestión de un abrir y cerrar de ojos lo dejará atrás. Quedan sus crías por nacer en 2022, y las nacidas en 2021 y 2020 por llegar a las pistas, entre las que seguramente surgirán muchos campeones más, y muchos otros ejemplares capaces de continuar con su marca por mucho tiempo, décadas. Quizás, por siempre.