La Renoleta y su impactante estreno en el norte obligaron a ir a los libros para ver cómo les fue a sus “compatriotas” más trascendentes en sus estrenos en el norte

Ganar debutando en el exterior no es una tarea sencilla para los caballos argentinos. Todo va más allá de su propio nivel, y son tantas las variantes que se mezclan entre un estreno con foto o uno sin ella, que tampoco lo hacen un dato determinante para con lo que vendrá después.

La fantástica muestra que el sábado último dio La Renoleta en Oaklawn Park, presentándose en sociedad con todas las luces en el norte, obligó a ir a los libros y repasar cómo le fue bajo esas circunstancias a los ejemplares albicelestes que más han sobresalido allí en los tiempos cercanos y en las últimas décadas.

Para que todo se concrete con éxito no es única potestad del nivel en un SPC, también influyen su adaptación, al forma en que superan las ausencias prolongadas o hasta las carreras elegidas para sus presentaciones.

Los libros siempre tienen la razón y muestran a Dona Bruja (Storm Embrujado), Calidoscopio (Luhuk) y Winning Prize (Pure Prize) como los más cercanos argentinos que consiguieron iniciarse venciendo en los Estados Unidos. En el caso de la yegua que allí atendió Ignacio Correas (h.) lo hizo en el Old Forester Mint Julep Handicap (G3) de Churchill Downs, mientras que el inolvidable fondista “copó la parada” en el Breeders’ Cup Marathon (G2), con la ayuda del equipo encabezado por Guillermo Frenkel Santillán. Winning Prize, en tanto, se impuso en Del Mar al cabo de su primera salida allí antes de su gran campaña.

Otros, como los casos de Miss Match (Indygo Shiner), Suggestive Boy (Easing Along), Miss Serendipity (Not for Sale), Hi Happy (Pure Prize) y Blue Prize (Pure Prize) debieron esperar un poco más para acceder a su primera foto como visitantes, para luego desarrollarse tanto hasta lograr triunfos de G1.

Candy Ride (Ride the Rails) e Invasor (Candy Stripes), dos íconos para el turf nuestro, no sólo debutaron con el pie derecho en las tierras del Tío Sam, sino que jamás perdieron allí. 

El crack que preparó Ron McAnally  se quedó con un allowance optional claiming en Hollywood Park al cabo de su presentación inicial, sumando luego el American Handicap (G2) y el Pacific Classic (G1).

Por su parte, el ídolo rioplatense es el último albiceleste que debutó ganando un G1 en USA, quedándose con el Pimlico Special (G1) de Pimlico, iniciando una seguidilla que luego lo llevaría a consagrarse como Caballo del Año. Suburban Handicap (G1), Whitney Handicap (G1), Breeders’ Cup Classic (G1), Donn Handicap (G1) y Dubai World Cup (G1) serían las conquistas que le pondrían moño a una campaña fabulosa.

¿Cómo le fue a las míticas Bayakoa (Consultant’s Bid) y Paseana (Ahmad) cuando les tocó abrir sus trayectorias en el Norte? Veamos. Bayakoa, al igual que Candy Ride, se impuso en un allowance en Arlington Park, mientras que Paseana fue segunda en el Manta Handicap de Santa Anita Park para luego ganar 7 carreras seguidas, 5 de ellas de G1.

Pero, aumentemos el desafío y retrocedamos muchas décadas, por ejemplo, hasta el 16 de mayo de 1967, cuando Forli (Aristophanes), otro fantástico caballo nuestro, se estrenó en USA llevándose el Coronado Stakes en Hollywood Park, cediendo a continuación su invicto en su última salida al terminar segundo en el Citation Handicap.

Por último, recordaremos a dos de los primeros grandes ejemplares argentinos en ser exportados y destacarse en el Norte: Miss Grillo y Kayak. La inolvidable hija de Rolando cayó en el Pimlico Cup Handicap de Pimlico, mientras que el vástago de Congreve, compañero de andanzas de “un tal” Seabiscuit (Hard Tack), fue segundo en el Narragansett Special antes de hacerse crack.

Como se puede apreciar, la oferta es variada y un debut triunfal no es garantía de éxito ni sinónimo de fracaso. Es un dato interesante y que alimenta mucho más ilusiones. Como con La Renoleta…

Diego H. Mitagstein